Te arrastraste, imploraste
Y continúas haciéndolo
Estiraste, no cerraste
Tu fría mano de ambición
Y pides
Lo que no
Falsa necesidad
Retorciéndose en miseria tu satisfacción
Miseria y engaños
Tu ofendida inseguridad
Huyendo por años
Tu tranquila impunidad
Estás hambriento y sediento
De aplausos vacíos
Nunca buscas el intento
Ni resolver tu guerra interior