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Zamba de Outono

Atahualpa Yupanqui

Zamba de Otoño

(Zamba)

Los viejos cobres del monte,
otoño sembrando van,
y en las guitarras del campo,
ya nacen las coplas de la soledad.

Y en las guitarras del campo,
ya nacen las coplas de la soledad.

Emponchan los manantiales,
el viento norte al pasar,
y allá en los huaicos del cerro,
se queman los ecos de aquel carnaval.

Y allá en los huaicos del cerro,
se queman los ecos de aquel carnaval.

Con el lucero del alba,
las cuestas repecharé,
ya están los gallos cantando,
se me hace vidita que no he'i de volver.

Adiós mis cerros queridos,
mis piedras pintadas,
ya no he'i de volver.

Estrellas que me alumbraron,
caminos que caminé,
me han golpiao todos los vientos,
heridos de coplas la vida pasé.

Me han golpiao todos los vientos,
heridos de coplas la vida pasé.

En una cueva del cerro,
escondí mi corazón,
pa' que lo quiero conmigo,
si solo me ha dado trabajo y rigor.

Pa' que lo quiero conmigo,
si solo me ha dado trabajo y rigor.

Con el lucero del alba,
las cuestas repecharé,
ya están los gallos cantando,
se me hace vidita que no he'i de volver.

Adiós mis cerros queridos,
mis piedras pintadas,
ya no he'i de volver.

Zamba de Outono

(Zamba)

Os velhos cobre do mato,
outono vai semear,
e nas guitarras do campo,
já nascem as coplas da solidão.

E nas guitarras do campo,
já nascem as coplas da solidão.

Os mananciais se enchem,
o vento norte ao passar,
e lá nos barrancos da serra,
queimam os ecos daquele carnaval.

E lá nos barrancos da serra,
queimam os ecos daquele carnaval.

Com a luz da aurora,
subirei as encostas,
já estão os galos cantando,
me parece que não vou voltar.

Adeus, meus amados cerros,
minhas pedras pintadas,
já não vou voltar.

Estrelas que me iluminaram,
caminhos que percorri,
me atingiram todos os ventos,
ferido de coplas, a vida passei.

Me atingiram todos os ventos,
ferido de coplas, a vida passei.

Numa caverna da serra,
escondi meu coração,
pra que eu quero ele comigo,
se só me deu trabalho e rigor.

Pra que eu quero ele comigo,
se só me deu trabalho e rigor.

Com a luz da aurora,
subirei as encostas,
já estão os galos cantando,
me parece que não vou voltar.

Adeus, meus amados cerros,
minhas pedras pintadas,
já não vou voltar.

Composição: Atahualpa Yupanqui