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Aleluia Nº 1

Luis Eduardo Aute

Aleluya Nº 1

Una lágrima en la mano,
un suspiro muy cercano,
una historia que termina,
una piel que no respira,
una nube desgarrada,
una sangre derramada,
aleluya.

Gritos mudos que suplican,
una tierra que palpita,
la sonrisa de un recuerdo,
la mentira de un te quiero,
unos cuerpos que se anudan,
una niña que pregunta,
aleluya.

Mil silencios de un olvido,
un amor que se ha perdido,
tres guirnaldas en el pelo,
el aliento de unos besos,
el perdón de los pecados,
unos pies que están clavados,
aleluya.

La razón de la locura,
una luz de luna oscura,
unos ojos en la noche,
una voz que no se oye,
una llama que se apaga,
una vida que se acaba,
aleluya.

Sombras sobre luces en la clara oscuridad
de este mundo absurdo que no sabe adónde va,
aleluya, aleluya, aleluya.

Una madre que amamanta,
tengo seca la garganta,
el color de un tiempo abierto,
un mañana siempre incierto,
el sudor en una frente,
el dolor de aquella gente,
aleluya.

Una llaga que se cierra,
una herida que se entierra,
unos labios temblorosos,
unos brazos calurosos,
dos palabras en la arena,
una ola se las lleva,
aleluya.

Un reloj con treinta horas,
el cartel de no funciona,
una piedra en el vacío,
otra piedra en el sentido,
una lluvia en el alma,
un incendio en las entrañas,
aleluya.

Unos pasos sin destino
por cuarenta mil caminos,
un acorde disonante,
nueve infiernos sin el Dante,
unas flores en mi tumba,
siempre nunca, nunca, nunca,
aleluya.

Aleluia Nº 1

Uma lágrima na mão,
um suspiro bem perto,
uma história que termina,
uma pele que não respira,
uma nuvem rasgada,
uma sangue derramada,
aleluia.

Gritos mudos que suplicam,
uma terra que palpita,
a sorriso de uma lembrança,
a mentira de um "te amo",
uns corpos que se entrelaçam,
uma menina que pergunta,
aleluia.

Mil silêncios de um esquecimento,
um amor que se perdeu,
tres guirlandas no cabelo,
o hálito de uns beijos,
o perdão dos pecados,
uns pés que estão cravados,
aleluia.

A razão da loucura,
uma luz de lua escura,
uns olhos na noite,
uma voz que não se ouve,
uma chama que se apaga,
uma vida que se acaba,
aleluia.

Sombras sobre luzes na clara escuridão
deste mundo absurdo que não sabe aonde vai,
aleluia, aleluia, aleluia.

Uma mãe que amamenta,
tô com a garganta seca,
a cor de um tempo aberto,
um amanhã sempre incerto,
o suor em uma testa,
o dor daquela gente,
aleluia.

Uma ferida que se fecha,
uma lesão que se enterra,
uns lábios trêmulos,
uns braços quentes,
duas palavras na areia,
uma onda as leva,
aleluia.

Um relógio com trinta horas,
o aviso de não funciona,
uma pedra no vazio,
outra pedra no sentido,
uma chuva na alma,
um incêndio nas entranhas,
aleluia.

Uns passos sem destino
por quarenta mil caminhos,
um acorde dissonante,
nove infernos sem Dante,
umas flores na minha tumba,
sempre nunca, nunca, nunca,
aleluia.

Composição: