395px

O Barraco da Rua Ayacucho

Carlos Gardel

El Bulín de la Calle Ayacucho

El bulin de la calle ayacucho
Que en mis tiempos de rana alquilaba,
El bulin que la barra buscaba
Para caer por la noche a timbear;
El bulin donde tantos muchachos
En su racha de vida fulera
Encontraron marroco y catrera,
Rechiflado parece llorar.

El "primus" no me fallaba
Con su carga de agua ardiente
Y habiendo agua caliente
El mate era alli señor;
No faltaba la guitarra
Bien encordada y lustrosa
Ni el bacan de voz gangosa
Con berretin de cantor.

Cotorrito mistongo tirado
En el fondo de aquel conventillo,
Sin alfombras, sin lujo y sin brillo,
Cuantos dias felices pase
Al calor del querer de una piba
Que fue mia, mimosa y sincera,
Y una noche de invierno y fulera
En un vuelo, hacia el cielo se fue.

Cada cosa era un recuerdo
Que la vida me anargaba,
Por eso me la pasaba
Cabrero, rante y triston;
Los muchachos se cortaron
Al verme tan afligido,
Y yo me quede en el nido
Empollando mi aflicción.

El bulin de la calle ayacucho
Ha quedado mistongo y fulero,
Ya no se oye al cantor milonguero
Engrupido su musa entonar;
Y en el "primus" no bulle la pava
Que a la barra contenta reunia,
Y el bacan de la rante alegria
Esta seco de tanto llorar.

O Barraco da Rua Ayacucho

O barraco da rua Ayacucho
Que nos meus tempos de sapo eu alugava,
O barraco que a galera procurava
Pra cair à noite e se divertir;
O barraco onde tantos moleques
Na sua fase de vida zoada
Encontraram amor e cama,
Desesperado parece chorar.

O "primus" não me falhava
Com sua carga de água ardente
E tendo água quente
O mate era lá o rei;
Não faltava a guitarra
Bem encordada e brilhante
Nem o cara de voz rouca
Com jeito de cantor.

Pássaro de canto triste jogado
No fundo daquele cortiço,
Sem tapetes, sem luxo e sem brilho,
Quantos dias felizes passei
Ao calor do amor de uma mina
Que foi minha, carinhosa e sincera,
E numa noite de inverno e zoada
Num voo, pro céu se foi.

Cada coisa era uma lembrança
Que a vida me trazia,
Por isso eu passava
Morrendo de tristeza e aflição;
Os moleques se afastaram
Ao me ver tão abatido,
E eu fiquei no ninho
Chocando minha dor.

O barraco da rua Ayacucho
Ficou triste e zoado,
Já não se ouve o cantor milongueiro
Enganando sua musa a entoar;
E no "primus" não ferve a chaleira
Que reunia a galera contente,
E o cara da alegria triste
Está seco de tanto chorar.

Composição: Celedonio Esteban Flores / Jose Luis Servidio