No me acostumbro a estar sin tu presencia
Me resigné a no verte nunca más
La soledad me atrapa por tu ausencia
Me ha arrinconado y no puedo escapar
Debo aceptar que aquella despedida
Fuera el principio de mi cruel final
Debes saber que tú fuiste mi vida
Si no te tengo, no sé continuar
Mi corazón se ahoga en la amargura
De aquel recuerdo que quiebra mi voz
Si he de perderte, que venga la muerte
Y de una vez se lleve mi alma a su jardín
Si he de perder, que sea para siempre
Pues no tendré más ganas de vivir