Hay gente que confunde la alegría
Con la simple ausencia del dolor
Como quien vuelve a casa una noche de invierno
Y cree que el silencio es calor
Yo también fui de esos
Coleccionaba empates emocionales
Pequeñas treguas con la soledad
Falsos veranos en ciudades industriales
Hasta que apareciste
Y de pronto entendí la diferencia
Entre sobrevivir y celebrar
Entre mirar el partido desde lejos
Y sentir que la tribuna te empieza a abrazar
Porque el amor no siempre es mariposas
A veces es química brutal
Una descarga de dopamina
Corriendo por avenidas neuronales
La adrenalina de los descuentos
El corazón jugando tiempo adicional
La sospecha permanente de que algo tan hermoso
No debería ser tan real
Y sin embargo ahí estás
Preparando café en la cocina
Preguntándome cómo me fue
Haciendo que los milagros cotidianos
Parezzcan parte de la ley
Y estar con vos se parece demasiado
A ver a mi equipo ganar cinco a cero
No por la victoria
Por la sensación
Por ese estado extraño del cuerpo
En el que todo encaja
Donde los pulmones trabajan distinto
La sangre encuentra otro compás
Y hasta las tragedias nacionales
Parecen menos graves por un instante
Es satisfacción
Es euforia
Es la multitud saltando al mismo tiempo
Es la certeza improbable
De que el mundo, por una vez
Está exactamente donde debería estar
He visto campeonatos
He visto goles imposibles
He visto estadios enteros temblar
Como si debajo de las tribunas hubiera un Dios dormido
Pero nunca vi nada tan extraordinario
Como tu cara iluminada por la televisión
Cuando te quedás dormida en el sofá
Sin terminar la película
Porque ahí no hay épica
No hay fuegos artificiales
No hay relato
Y justamente por eso es perfecto
A veces pienso que el fútbol y el amor
Comparten la misma enfermedad
Ninguno es razonable
Nadie elige realmente
Uno simplemente cae
Se vuelve creyente
Acepta rituales absurdos
Deposita la felicidad
En algo que no puede controlar
Y aun así vuelve
Siempre vuelve
Porque hay emociones que no se explican
Se habitan
Y estar con vos se parece demasiado
A una goleada histórica en una tarde de domingo
A la ciudad entera cantando
A los desconocidos abrazándose
A los bares abiertos hasta tarde
A los diarios del lunes hablando de felicidad
Se parece a todo eso
Pero también a algo mucho más raro
Porque los partidos terminan
Las tribunas se vacían
Los cánticos se apagan
Las copas acumulan polvo
Y sin embargo vos seguís acá
Sentada al borde de la cama
Preguntándome qué estoy pensando
Mientras yo intento encontrar palabras
Para explicar que quererte
Se parece a ganar el campeonato todos los días
Pero que incluso esa comparación
Se queda corta