Mi alma pide a gritos
Que la visites
Quiero conversar contigo
Mi fiel amigo
Te necesito
Me hace mucha falta
Si no vienes yo me muero
De verdad, papá
Y no tardes, papá
Que te camelo
Me basta una palabra
Que me consuele
Que me encime o me reprenda
Que me aconseje
Pero no calles
Me mata el silencio
Disciplíname si así lo quieres
Pero no calles
Contéstame, yo te lo ruego
Rompe el silencio
Que un solo consejo tuyo
Me sustenta y me hace falta
Padre, yo lo necesito
Me eres de suma importancia
Eres la perla de gran precio
La cual yo no cambio por nada
Eres la perla de gran precio
La cual yo no cambio por nada
Te necesito
Me hace mucha falta
Echo de menos
Tu presencia santa
Tus sabios consejos
¿De qué han sido, papá?
Socórreme, que me hundo en las aguas
Mete tu mano dentro de mi pecho
Y mi dolor arranca por completo
Y por favor tómame entre tus brazos
Y no me dejes que me hunda en el fango
Como los pobres necesitan
El sol de la mañana
Yo igualmente necesito
El calor de tu mirada
Pues échame un vistazo
Señor, a mi adentro
Ilumina cada rincón de mi casa
Y por favor, mándame ese vasallo del cielo
Que tu palabra
Me basta una palabra
Que me consuele
Que me anime o me reprenda
Que me aconseje
Pero no calles
Me mata el silencio
Disciplíname si así lo quieres
Pero no calles
Contéstame, yo te lo ruego
Rompe el silencio
Que un solo consejo tuyo
Me sustenta y me hace falta
Padre, yo lo necesito
Me eres de suma importancia
Eres la perla de gran precio
La cual yo no cambio por nada
Eres la perla de gran precio
La cual yo no cambio por nada
Te necesito
Me hace mucha falta
Echo de menos
Tu presencia santa
Tus sabios consejos
¿De qué han sido, papá?
Socórreme, que me hundo en las aguas
Mete tu mano dentro de mi pecho
Y mi dolor arranca por completo
Y, por favor, tómame entre tus brazos
Y no me dejes que me hunda en el fango
Y no me dejes que me hunda en el fango
Y no me deje que me hunda en el fango
Y no me dejes que me hunda en el fango