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Jazz de Rua

El Bordo

Jazz Barrial

el techo que da vueltas, así sin darme cuenta amaneció
las voces que me cuentan, una historia que tal vez nunca me ocurrió...
tomando porquerías, la noche de a poquito me caminó
hacia la cruel guarida, donde los dientes blancos ella mostró
subí por la avenida, doblé por calles rotas y descansé...
las horas no importaron, de pronto su figura se apareció
corridas, paranoia, colmillos, sangre, néctar, vino y piel...
al irse dio las gracias, su marca está pegada en la yugular
-ahora el gusto es mío, el reloj que dio las 12 y ya flipé.
el cazador atento, su presa va eligiendo será tal vez
la rosa más hermosa, de tallo largo, espinas y así bajé
corriendo tras un beso, para así hacerla mía el más dulce placer...
rocé al fin sus labios que rojos sangraban, la pena de ser
la flor de aquel pantano que siempre en mis sueños yo quise tener
oxidado perdón deslizaba el gemido del lobo a quien
perdonaba la vida y juraba tenerla por siempre con él...(siempre con él).
triste el lobo abrazaba a su amada (el dolor de lo que ya no es)
pero lo que olfateó el hocico el amor no logró contener...
y clavó en el cuello el puñal y lloró el instinto animal
el veneno en sus venas, metió el castigo y así se tiró a esperar el final...el final.
el techo que da vueltas, así sin darme cuenta amaneció
las voces que me cuentan, una historia que tal vez nunca me ocurrió...

Jazz de Rua

o teto que gira, assim sem perceber amanheceu
as vozes que me contam, uma história que talvez nunca aconteceu...
tomando porcarias, a noite aos poucos me caminhou
para a cruel toca, onde os dentes brancos ela mostrou
subi pela avenida, virei por ruas quebradas e descansei...
as horas não importaram, de repente sua figura apareceu
corridas, paranoia, presas, sangue, néctar, vinho e pele...
ao ir-se deu as graças, sua marca tá grudada na jugular
-agora o prazer é meu, o relógio bateu 12 e já viajei.
o caçador atento, sua presa vai escolhendo, talvez seja
a rosa mais linda, de caule longo, espinhos e assim desci
correndo atrás de um beijo, pra assim torná-la minha, o prazer mais doce...
toquei enfim seus lábios que vermelhos sangravam, a dor de ser
a flor daquele pântano que sempre em meus sonhos eu quis ter
perdão enferrujado deslizava o gemido do lobo a quem
perdoava a vida e jurava tê-la pra sempre com ele...(sempre com ele).
triste o lobo abraçava sua amada (a dor do que já não é)
mas o que o olfato captou o amor não conseguiu conter...
e cravou no pescoço a adaga e chorou o instinto animal
o veneno em suas veias, meteu o castigo e assim se jogou a esperar o final...o final.
o teto que gira, assim sem perceber amanheceu
as vozes que me contam, uma história que talvez nunca aconteceu...