Otra noche pegada a la barra, ceniza en mi vaso, tiempo gastado
El hielo se rinde, se ahoga en ambar y tu voz me rescata del lado errado
Un neón cansado parpadea en tu pelo, tus manos se aferran al viejo metal
Cantas historias que arañan el pecho y el bar se arrodilla en tu ritual
Brindo por ti, cantante de humo, dueña del blues de este lugar
Cada sorbo me lleva a tu pecho, cada nota me obliga a esperar
Que me mires un segundo entre versos y me dejes por un trago soñar
Tu risa se mezcla con risas ajenas, pero hay una grieta detrás del color
Tus ojos se pierden girando en la nada cuando se apaga el último aplauso menor
Yo escribo tu nombre en el borde del vaso, se corre la tinta igual que tu rimel final
Tal vez algún día te cante este cuento cuando el humo se aparte de tanta lealtad
Brindo por ti, cantante de humo, dueña del blues de este lugar
Cada sorbo me lleva a tu pecho, cada nota me obliga a esperar
Que me mires un segundo entre versos y me dejes por un trago soñar
Se apagan las luces, ¿a quién le cantas? ¿Quién junta tus restos al cerrar?
Yo junto migajas de tu melodía para hacerme un hogar en este bar
Brindo por ti, cantante de humo, dueña del blues de este lugar
Si algún día tu voz se hace trizas, aquí tengo mi pecho y mi bar
Para que vengas cansada y sin brillo y te atrevas por un trago a parar