Vengo a gritarte los deseos
De mi corazón
Porque a sus últimos repliegues
Solo tus manos llegan
Solo
Conciénciame, Señor
Conciénciame, Señor
De ser tu amado por mí mismo
Y no por mis actos
De ser no solo deseado
Sino imprescindible para ti
De ser persona de tu confianza
A pesar de mi pasado
Mendigo de tu vida
De tu humanidad necesitado
De ser yo templo en que estás vivo con infinita fuerza
De ser motivo de que Dios se recree en mi belleza
Conciénciame, Señor
Conciénciame
De ser el único que puede
Saciar tu sed de mí
De no estar hecho para el éxito
Sino para el amor
De no vivir para mí mismo
Sino para la comunión
De no vivir de sentimientos
Sino sensibilidad
No querer cumplir mis metas
Sino amar tu voluntad
De ser uno de los llamados
A tu revolución
De ser carne de Cristo
Cuerpo de mi señor
Conciénciame, Señor
Conciénciame, Señor
Conciénciame, Señor
Conciénciame de ser el único que puede
Saciar tu sed de mí