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Rosalinda

Hnos Escobedo

Rosalinda divina mujer hermosa
Que perfumas como aroma de jazmín
El color de tus mejillas es de rosa
Y en tu boca brillan perlas al reír

Son tus ojos dos estrellas
Que iluminan con destellos y dulcísimo fulgor
Tus ojitos en mi mente dan la vida
Y al mirarlos me enloquecen de pasión

Quiéreme mujer bésame por Dios
Ámame lo menos un instante
Mírame otra vez
Que tus ojos son mágicos encantos de un edén
No me digas no
Déjame soñar un solo momento en tu querer
Aunque ya después tenga que olvidar
Esa breve dicha que soñé

Tantos años de soñar con tu hermosura
Y añorando por un rato ser feliz
Tantos años de esconder esa ternura
Que en mi mente solo guardo para ti

Si mi vida me la pides por un beso
Yo la vida te la doy sin basilar
Un instante de dulcísimo embeleso
Yo paseaba por toda la eternidad

Quiéreme mujer bésame por Dios
Ámame lo menos un instante
Mírame otra vez
Que tus ojos son mágicos encantos de un edén
No me digas no
Déjame soñar un solo momento en tu querer
Aunque ya después tenga que olvidar
Esa breve dicha que soñé