El verano se fue
Pero tú llegaste a mí
Furioso el viento del norte
Ruge helando todo
Más a mí no me importa
Teniéndote a mi lado
Tu dulce y cálido aliento
Protege mi reposo
Aunque el bosque esté desnudo
Y los pájaros no canten
(Menos algún pajarraco que canta)
Aunque el día sea más corto
Y los campos estén blancos
Desde el momento en que te vi
Para mí ya es primavera
Mi corazón se ha desbocado
Y eres tú la que me altera
Eres un hada, eres un duende
Eres la diosa de las flores
Has disipado todas mis brumas
Llenas mi vida de mil colores
Sí, mis cuates, así era aquella chava que conocí en la floristería
¿Era cálida? ¿Era cálida?
¿Cálida? Era pura catalítica
Ajuya
Éntrale, torpón, éntrale