La melancolía de la mediocridad
La cual sale siempre de tu alma
Siempre yo te digo la verdad
Aunque quizá me apuñalo en la espalda
Me duele la garganta de decir
Perdóname como si fuera posible
Nunca tuve nada divino
Ni siquiera algo de díos
Quiero decirte
Te he llorado, mil océanos
Mil océanos
Mil océanos
Mil océanos
De llanto
Mil océanos
Mil océanos
Mil océanos
De lágrimas