Míreme bien
Tras el acero del rencor
Un verde pálido tiñe
Mi piel de soledad
No hay azufre aquí
Solo el frío
Un ángel caído
Buscando su propia verdad
Tengo cuernos de hierro
Y manos de cristal
Aferradas a barras
Que no puedo doblar
Tengo el alma
En una danza estática
En una cárcel sintética
La libertad
Es un nombre
Que olvidé de pronunciar
Mientras veo las amapolas
Arder sin quemar
La Luna está alta
Ilumina el campo de sangre
Que nunca pisé
Vuela, cuervo, vuela
Dile al mundo
Que el infierno tiene fin
Que las rejas son versos
Que no supe escribir
Y que estar vivo
No siempre es lo mismo
Que vivir
La rata me mira
Espejo de mi propio ayuno
Buscando en las sombras
Un rastro de paz
¡Mírame!
Soy la flor que en el muro
Nunca floreció
Tengo el alma
En una danza estática
En una cárcel sintética
La libertad
Es un nombre
Que olvidé de pronunciar
Mientras veo las amapolas
Arder sin quemar
No hay cadenas de hierro
Solo el peso del pensamiento
La Luna es un testigo mudo
De este eterno aislamiento
Mi reflejo en la rata
Mi esperanza en el ave
Un prisionero del tiempo
Que perdió
¡La única llave!
¡Mírame bien!
Soy el verso que se quiebra
La nota que se pierde
En la oscuridad
Tengo el alma
En una danza estática
En una cárcel sintética
¡La libertad!
Es un nombre
Que olvidé de pronunciar
Mientras veo las amapolas
Arder sin quemar
Es un testigo mudo
De este eterno y puto aislamiento