Voy fumando un porrito y el viento me guiña el ojo
La tarde se abre en rojo y el mundo ya no es tan flojo
Caminando sin destino por campos que nadie pisa
Donde el sueño es asesino y la flor sangra deprisa, donde coño vas realidad
Hay amapolas que cantan y otras que muerden la piel
Te besan con la garganta y luego te echan a correr
Hay espejos en las esquinas que te dicen la verdad
Pero escuece la rutina cuando es polvo y soledad
Y me quemo, me quemo por dentro
Y yo con los ojos como soles
Hablo con perros y dioses
La vida me da zarpazos
Pero me dejo abrazar
Y tu tan ausente y tan metida, tan de calle, tan perdida
Tú eras reina entre las ruinas, yo un ladrón sin voluntad, un ladrón sin voluntad
No me esperes en la iglesia ni me llores en cristal
Que el veneno de las reinas es más dulce que el final
Aquel polvo que volaba ya no quiere regresar
Y me dejo con la mirada dando vueltas sin parar, ya no vuelve, no
Y yo con los ojos como soles
Hablo con perros y dioses
La vida me da zarpazos
Pero me dejo abrazar
Y tu tan ausente y tan metida, tan de calle, tan perdida
Tú eras reina entre las ruinas, yo un ladrón sin voluntad y me perdí en tu maldad
Dicen que el barro no enseña pero mira como brilla mi voz
No hay redención entre jeringas ni hay juicios si nadie oyó
La flor me lo dijo en un en in grito, no hay cielo si no hay dolor
Voy fumando un porrito por campos que saben morder
Las amapolas me miran y no sé si es para volver, es tu final seca
Y si mañana no vuelvo, no me llores en canción
Guarda un poco de veneno en la caja del perdón
Que si el mundo fue mentira yo le respondí
En verdad me fume sus cicatrices y aprendí a caminar, voy fumando un porrito