No escribo por gusto
Ni por arte
Tampoco para hacerme famoso
Escribo como terapia, para no volverme loco
Para soltar lo que me pesa, lo que no digo, lo que me come por dentro
Escribo porque sino lo hago me hundo
Las palabras no las pienso
Me salen del alma
Como si ellas hablaran por mí cuando ya no puedo más
Yo no escribo, lo hace mi alma, para soltar peso, cuando mi cuerpo no puede más
Cuando la mente se rinde
No pienso los versos
Los escribo sin querer
Como quien tose la tristeza para poder respirar
Mi alma escribe lo que yo no me atrevo a decir
Sabe dónde guardo los miedos
Los que comentan que mis letras son IA
Te aseguro que no tienen ni puta idea
Uno ya no tiene alma para escribir sobre la depresión
Solo puede hacerlo quien por ella pasa
Como por ejemplo, el poeta de la depresión
Hay un silencio que no se va
Vive en mi pecho, respira más
Cada pensamiento se vuelve prisión
Me hundo despacio, sin explicación
La noche no acaba, grito despacio para no romperme
Aunque me pierda en la oscuridad
No quiero dejar de intentar respirar
No hay salida, no hay final
Solo un vacío que vuelve a hablar
Cada día pesa igual
Maldita mente que no quiere parar
La voz de dentro no deja dormir
Me dicen cosas que no quiero oír
Camino roto, sin dirección
Qué jodido es vivir sin razón
La soledad se sienta a mi lado
Me mira fijo, me deja helado
No queda nada, solo un cuerpo lleno de dolor
A veces pienso en desaparecer
Dejar que el ruido me deje de doler
Pero hay un suspiro que no se rindió
Una voz pequeña que me dice: Noo
Otra noche sin dormir
Mi mente grita, no quiere seguir
Cada suspiro duele más
Cada recuerdo me parte en dos
No tengo fuerzas pa' fingir que estoy bien
Ni ganas de responder cuando alguien pregunta
Sonrío porque es lo que esperan
Pero por dentro solo quiero desaparecer
El tiempo pasa y no lo siento
Soy un fantasma dentro del viento
La vida pesa, me arrastra al fin
Ya no sé por qué sigo aquí
Porque la depresión, te mata despacio
Te roba el alma, te deja vacío, te rompe en mil pedazos
Te hace odiarte sin motivo
Aahg
Pero nadie escucha el ruido, pero aún respiro
Aunque no quiera, aunque mi mente me muerda entera
Por no morir del todo, me duele el aire, me duele pensar
A veces quiero llorar pero no sale nada
Solo un silencio que me quema
No quiero morir, pero tampoco sé vivir
Todo se siente igual
Nada duele más que el vacío
Sigo respirando, sin saber si es por costumbre o por cobardía
A veces pienso que tal vez
Alguien allá afuera sienta lo mismo y eso me da un segundo más de vida
Hoy desperté y sentí el mismo peso
Esa piedra en el pecho que no se va
Abro los ojos y ya estoy cansado
Como si la noche me hubiera vencido otra vez
No elegí escribir
Fue la tristeza la que tomó mi mano
Fueron los años de vacío, los días grises sin nombre
Los que me enseñaron a hablar con el dolor
No busqué la inspiración
Me encontró ella en el silencio
Cuando ya no quedaba nada, ni lágrimas ni ganas
Escribí para no morir
Para que mis palabras respiraran por mí
Cuando yo ya no podía hacerlo
Cada verso era un grito mudo
Me llamaron loco, pero nunca entendieron
Que la locura era lo único que me mantenía cuerdo
Que en medio del abismo
Solo la poesía me habló con ternura
Ahora soy el poeta de la depresión
El que vio la oscuridad tan de cerca
Que aprendió a describirla con precisión
El que sangra letras, para no sangrar de verdad
Y aunque nadie lo sepa
Cada palabra que dejo en el papel
Es una pequeña victoria
Una prueba de que sigo aquí
A pesar de todo escribo, porque sino lo hago me muero un poco más
No soy poeta por elección
Soy el loco que escribe para no romperse
El que se abre el alma con letras, porque no sabe hacerlo de otra forma
Estoy cansado de fingir que estoy bien, de sonreír
Cuando lo único que quiero, es cerrar los ojos y desaparecer, un rato
Y sí, tengo días de mierda
Semanas enteras, donde no hay luz, ni ganas ni sentido
Pero escribir me salva un poco
Me da la sensación de que sigo aquí
Aunque esté roto, aunque todo me duela
No soy poeta, soy alguien que se rompió
Muchas veces y aprendió a escribir entre los pedazos
Si me llaman loco, que lo hagan
Al menos ya no me guardo nada, suelto todo
Porque guardarlo me mata
Y cuando termino, cuando cierro el cuaderno
Respiro más liviano, como si por un momento la tristeza soltara mi cuello
Y me dejara en paz
No elegí escribir
Me eligió la mierda que llevo dentro
No quería ser poeta
No quería que nadie leyera mis pedazos rotos
Y ahora soy el poeta que no quería serlo