Estamos hechos de tiempo
De puro tiempo
De fragmentos que no vuelven
De sueños que se enredan
Y de besos que se pierden
Somos horas perdidas
Que arden en la memoria del viento
Estamos hechos de tiempo
De silencios y de fuego
De todo lo que fuimos
Y de lo que aún llevamos dentro
Nos arrastra
Nos dobla
Nos enseña
Aprendemos a amar
A odiar, a perder
Somos hojas arrancadas
De otoños que no vuelven
Nos dejan cicatrices en los sueños
Sombras que se esconden en los pliegues del alma
Abrimos los ojos y vemos
Que todo lo que fuimos
Es la semilla de lo que seremos
Que cada error, cada risa
Cada caída
Nos enseña que somos más que carne y hueso
Somos fuego que no se apaga
Somos viento que arrastra memorias
Somos grietas por donde entra la luz
Somos tiempo
Puto tiempo
Somos todo lo que sentimos
Todo lo que vivimos
Todo lo que dejamos atrás
Y todo lo que todavía arde dentro
Y cuando miremos atrás
Veremos que todo valió
Que cada instante nos formó
Que todo lo que vivimos
Nos convirtió en lo que somos
Pura memoria, pura carne
Pura luz
Y eterno fuego
Somos lo que queda cuando todo se va
Somos las cicatrices que brillan en la oscuridad
Somos lo que amamos
Lo que perdimos
Lo que gritamos
Y lo que callamos
Estamos hechos de instantes
De heridas que enseñan
De abrazos que queman
De días que nos transforman
Y al final
Cuando la noche nos cura
Sabremos que fuimos fuego y viento
Somos memoria viva
Somos luz que no se apaga
Somos eternos en cada huella que dejamos
Estamos hechos de tiempo
De puro tiempo