Yo no encajo en lo normal
Crecí entre ruinas emocionales
No soy de cristal
No soy de papel
Mis huesos aguantan más que el hierro aquel
Tu viento me empuja, pero no me va a quebrar
Soy la tormenta que aprendió a respirar
Me hice de piedra no porque no sintiera
Sino porque si sintiera me moría entero
Soy malo solo con los que me jodieron
Y si herí a los buenos
Que me perdonen los que me quisieron
Nunca podrán romperme, soy un muro de acero
Cada golpe que diste me hizo más verdadero
Soy fuego que arde con cada intento tuyo
Nunca podrás romperme, este corazón fue tuyo
Tus palabras cortan, pero ya no duelen
Las sombras que tiras ya no me detienen
Soy un eco sucio, un grito en la pared
Una herida vieja que no sangra, pero arde en la piel
No estoy roto, pero me faltan piezas
Pero camino igual, aunque el alma pese
Si alguna vez dudaste de lo que sentí
Es porque nunca estuviste cuando me perdí
Nunca podrán romperme, soy un muro de acero
Cada golpe que diste me hizo más sincero
Soy la llama que arde mientras todo se hunde
Nunca podrás romperme, aunque tú lo intentes
Que venga la noche, que ruga el trueno
Yo ya bailé con todos mis infiernos
Tengo cicatrices que no veras gamas
Pero gritan más fuerte que tu falsa paz
No encajo en lo normal y ya no lo intento
Soy lo que quedo cuando se fue el viento
Si fui cruel, fue defensa
Si falle, fue por miedo
Y si algo me queda es lo que nunca dijeron
Que, a pesar de todo, todavía respiro
Por los que me querían
Yo no encajo en lo normal, porque lo normal nunca me quiso
Crecí entre ruinas emocionales donde el amor dolía
Y el silencio gritaba más que cualquier voz
Y aprendí a sobrevivir mordiéndome la lengua para no romper el mundo que me rompía a mí
Me hice de piedra no porque no sintiera sino porque sin sentía me ahogaba
Me aprendí de memoria cada forma de caer y aun así sigo de pie
Con el corazón sucio de verdades que nadie quiere escuchar
Fui bueno solo con los que no me apuñalaron y si alguna vez falle
Que me perdonen los que vieron en mi más
Que todo el daño que llevaba puesto como segunda piel
No soy ni un ángel ni un demonio soy lo que dejaron los días que no pasaron
Los abrazos que no llegaron y las madrugadas
Donde el único refugio eran mis propios fantasmas
Hay cicatrices que no se ven, pero sangran igual
Y en cada una de ellas escribí mi historia, fruto de tinta
Y echa de insomnio, dudas, rabia y esa esperanza sucia que se niega a morirse del todo
No estoy roto, solo aprendí a funcionar sin algunas piezas
Me acostumbre al dolor como del que se acostumbra al frío
Temblando por dentro, pero sin mostrarlo nunca
Dicen que soy oscuro, pero es que viví tanto en la sombra
Que aprendí a hacer fuego con mis propios restos
Y si eso me hace el malo de tu cuento, al menos soy el que no mintió