Llegaron al Río Grande ya casi al anochecer
Con bastante carga blanca que llevaban que vender
En una casa de piedra entraron José y Ramón
En la troca se quedó esperándolos Simón
Dos mil ochocientos pesos les entregó Nicanor
Y les bajaron la carga eso si de lo mejor
Varios tiros de pistola y unos gritos de dolor
Se escucharon de repente esa noche de terror
Tres muertos y dos heridos la ambulancia levantó
Pero el rollo de billetes ahí desapareció
Ahora según lo dicen ya ven la gente como es
Que el dinero completito volvió a su dueño otra vez
Despedida no les doy porque ya se me perdió
Dejen los negocios chuecos ya ven lo que sucedió