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Martírio

Lucecita Benítez

Martirio

Sola...
¡increíblemente sola!
vivo el drama de esperarte,
hoy...
mañana...
siempre igual...
¡Dolor que muerde las carnes,
herida que hace gritar,
vergüenza de no olvidarte,
si yo sé que no vendrás!
¡Sola!
¡Pavorosamente sola!...
como están los que se mueren,
los que sufren,
los que quieren,
así estoy... ¡por tu impiedad!

Sin comprender,
por qué razón te quiero...
Ni qué castigo de Dios
me condenó al horror
de que seas vos, vos,
solamente sólo vos...
Nadie en la vida más que vos
lo que deseo...
Y entre la risa y las burlas
yo arrastré mi amor
¡llamándote!...

Fiebre
de pasiones maldecidas,
que uno trae desde otras vidas
y las sufre hasta morir...
Dolor de bestia perdida,
que quiere huir del puñal,
yo me revuelco sin manos
pa' librarme de tu mal...

¡Sola!...
¡Despiadadamente sola!...
mientras grita mi conciencia
tu traición
¡la de tu ausencia!
hoy... mañana...
siempre igual...

Martírio

Sola...
Incrivelmente só!
vivo o drama de te esperar,
hoje...
amanhã...
sempre igual...
Dor que morde a carne,
ferida que faz gritar,
vergonha de não te esquecer,
se eu sei que não virás!
Só!
Pavorosamente só!...
como estão os que morrem,
os que sofrem,
os que amam,
assim estou... por sua impiedade!

Sem entender,
pq razão te quero...
Nem que castigo de Deus
me condenou ao horror
de que seja você, você,
somente você...
Ninguém na vida além de você
é o que desejo...
E entre risadas e zombarias
eu arrastei meu amor
te chamando!...

Febre
de paixões malditas,
que a gente traz de outras vidas
e sofre até morrer...
Dor de besta perdida,
que quer fugir da adaga,
eu me reviro sem mãos
pra me livrar do seu mal...

Só!...
Despiadadamente só!...
enquanto grita minha consciência
a sua traição
a da sua ausência!
oh... amanhã...
sempre igual...

Composição: Enrique Santos Discépolo / Juan Carlos Cobian