Una voz resuena entre la niebla
Una Diosa antigua se lamenta
A sus hijos nunca los dejó de buscar
Fue guardiana del conocimiento
Fue sacerdotisa en un gran templo
Con sus lágrimas produjo fertilidad
De repente en un giro del destino
El amor la guió en otro camino
Y al fin pudo ella una familia formar
Creyó encontrar la felicidad
Un hogar con amor pero no era verdad
Su esposo se fue y la dejó en soledad
Ay mis hijos ¿dónde están?
Su voz atraviesa la oscuridad
Ay mis hijos
Que vuelvan ya
Grita la llorona pues no encuentra paz
Los siglos pasan
El dolor no se va
Ella es Cihuacóatl la madre inmortal
El le juró su amor para siempre
Pero eran mentiras solamente
Sus dos hijos ella los tendrá que cuidar
Confundida por la situación
A sus hijos no puso atención
Y el agua del río a ellos se los llevó
Sus voces ahora son un recuerdo
Que se han vuelto un eterno tormento
Lo que más amaba nunca va a regresar
Ay mis hijos ¿donde están?
Su voz atraviesa la eternidad
Ay mis hijos
Que vuelvan ya
Grita la llorona pues no encuentra paz
Los siglos pasan
El dolor no se va
Ella es Cihuacóatl la madre inmortal
La locura consumió su mente
Buscando a sus hijos no hubo suerte
La gente murmura que es un ente inmortal
Los Dioses escuchan su leyenda
Y de pronto se apiadaron de ella
Le entregan el don de la inmortalidad
Ay mis hijos ¿dónde están?
Ay mis hijos
Que vuelvan ya
Ahora su voz trae presagios de horror
Sus gritos anuncian dolor
La gente la escucha y se pone a temblar
Pero nadie comprende a la madre inmortal
Ay mis hijos ¿dónde están?
Su voz atraviesa por la oscuridad
Ay mis hijos
Escúchenme ya
Aunque el tiempo pase no puede olvidar
Aunque caigan cielos y la humanidad
Ella busca a sus hijos por la eternidad