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No Bater dos Mares

Manolo Garcia

En El Batir de Los Mares

De mis dedos dormidos
a tu olvido plateado de hojas,
con manos de tacto griego
en murmullo de besos ciegos.
Y quiere un dios que invento
que pretenda que vuelves,
en cada nuevo encuentro
con la vida. Que avanza.
Y así es que tú existes
en la parafernalia de los días.
Y así es que tu existes.
En el batir de los mares.
Sobre espumadas rocas.
En el chasquear de lenguas
que paladean vinos y tientan bocas.
En el bramido de mares.
Sobre espumas de rocas.
En el deslenguar de lenguas
que paladean besos y encajan bocas.
De mis manos heridas, a ti,
chiquilla pan de acero espolvoreado,
chispa de vida rara
que prende mi antiguo anhelo.
Me muestro a mi dios más nuevo
perseverante y ajeno
en cada nuevo encuentro
con la vida. Que no espera.
Y así es que tú existes
en la incertidumbre de algunos días.
Y así es que tú existes.
En el bramido de mares.
Sobre espumadas rocas.
En el chasquear de lenguas
que paladean vinos y tientan bocas.
En el batir de los mares.
Sobre espumadas rocas.
En el batir de los mares
sobre espumadas rocas
que de ti me cuentan: déjala así, feliz viajera liberada.
Reflejo en su espejo de océanos
sin puerto al que adeudar y sin seña
sobre soleadas rocas.
Y así te dejo.
Tierna de amores, rientes ojos.
A un horizonte en llamas
de fuegos fatuos
en mundos rotos
que ni tú sabes porque en ti pretenden.
Y así te sueño
de aguamarina envuelta,
de entrechocar de piedras.
Así te sueño.
De aquel chasquido eléctrico de tus maneras.
Así me dejas. Así te sueño. Así me sientes. Así te encuentro.

No Bater dos Mares

Dos meus dedos adormecidos
até o seu esquecimento prateado de folhas,
com mãos de toque grego
em murmúrios de beijos cegos.
E quer um deus que invento
que pretenda que você volte,
em cada novo encontro
com a vida. Que avança.
E assim é que você existe
na parafernália dos dias.
E assim é que você existe.
No bater dos mares.
Sobre rochas espumosas.
No estalar de línguas
que saboreiam vinhos e tentam bocas.
No bramido dos mares.
Sobre espumas de rochas.
No deslenguar de línguas
que saboreiam beijos e encaixam bocas.
Das minhas mãos feridas, a você,
menina de pão de aço polvilhado,
faísca de vida rara
que acende meu antigo anseio.
Me mostro ao meu deus mais novo
perseverante e alheio
em cada novo encontro
com a vida. Que não espera.
E assim é que você existe
na incerteza de alguns dias.
E assim é que você existe.
No bramido dos mares.
Sobre rochas espumosas.
No estalar de línguas
que saboreiam vinhos e tentam bocas.
No bater dos mares.
Sobre rochas espumosas.
No bater dos mares
sobre rochas espumosas
que de você me contam: deixa assim, feliz viajante liberada.
Reflexo em seu espelho de oceanos
sem porto a que dever e sem sinal
sobre rochas ensolaradas.
E assim te deixo.
Ternura de amores, olhos sorridentes.
A um horizonte em chamas
de fogos fátuos
em mundos quebrados
que nem você sabe porque em você pretendem.
E assim te sonho
de aguamarinha envolta,
do entrechocar de pedras.
Assim te sonho.
Daquele estalo elétrico das suas maneiras.
Assim me deixas. Assim te sonho. Assim me sentes. Assim te encontro.

Composição: