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Relógios na Escuridão

Nacha Pop

Relojes En La Oscuridad

Puede ser todo una mentira
bien adornada,
letra para una canción
qué más da si fue pasado o no.

Sólo me encuentro en mis papeles
locos que piensan,
salen de un circo inmortal
y me enseñan lo que ignoro de ti .

No cambiaría jamás
este universo informal
donde crecen las semillas de lo absurdo y lo genial,
donde el hierro se retuerce y se convierte en lo esencial.

Tengo un reloj de treinta horas
se pone en marcha al escribir,
cuando se va la noción
y me acerco lentamente a ti.

Como un torrente poderoso,
mezclado el barro con el cristal,
emergen hasta el papel
y cobran forma, la locura y la paz.

No cambiaría jamás
este universo informal
donde crecen las semillas de lo absurdo y lo genial,
donde el hierro se retuerce y se convierte en lo esencial.

Mundo que fue, por no dejar de ser será,
mi habitación de hotel con ventanas al mar.

Oigo tu voz pedir lo que nunca existirá
a fuerza de recordar lo que no llego a pasar.

He aprendido a ser una pieza más
un eslabón en la oscuridad.

Hay una forma de parar el tiempo
desordenando la evolución
y en la prehistoria encontrar
esos ojos que no puedo olvidar.

No me da miedo lo que tú me digas,
ni esas historias del más allá,
sólo me asusta escuchar
los relojes en la oscuridad.

No cambiaría jamás
este universo informal.

Relógios na Escuridão

Pode ser tudo uma mentira
bem enfeitada,
letra de uma canção
que importa se foi passado ou não.

Só me encontro nos meus papéis
malucos que pensam,
saiem de um circo imortal
e me mostram o que ignoro de você.

Nunca trocaria
este universo informal
donde crescem as sementes do absurdo e do genial,
donde o ferro se retorce e se torna o essencial.

Tenho um relógio de trinta horas
começa a andar ao escrever,
quando some a noção
e me aproximo lentamente de você.

Como um torrente poderoso,
misturando barro com cristal,
emergem até o papel
e ganham forma, a loucura e a paz.

Nunca trocaria
este universo informal
donde crescem as sementes do absurdo e do genial,
donde o ferro se retorce e se torna o essencial.

Mundo que foi, por não deixar de ser será,
minha suíte de hotel com janelas pro mar.

Ouço sua voz pedindo o que nunca existirá
a força de lembrar o que não chegou a acontecer.

Aprendi a ser mais uma peça
um elo na escuridão.

Há uma forma de parar o tempo
desordenando a evolução
e na pré-história encontrar
esses olhos que não consigo esquecer.

Não tenho medo do que você me diz,
nem dessas histórias do além,
só me assusta ouvir
os relógios na escuridão.

Nunca trocaria
este universo informal.

Composição: Antonio Vega Talles