Quien habita al abrigo del Altísimo
Descansa bajo la sombra del Todopoderoso
Yo digo al Señor: Mi refugio, mi fortaleza
En Él confío y no temeré
Porque Él te librará del lazo del cazador
De la peste que destruye en la oscuridad
Sus alas serán tu protección
Bajo ellas hallarás paz y seguridad
No temerás al terror de la noche
Ni a la flecha que vuela de día
Mil caerán a tu lado
Pero a ti nada te alcanzará
Con sus ángeles te cubrirá
Te llevarán en sus manos
No tropezarás con piedra alguna
Porque tu Dios te guarda con amor
Me ama, y él me librará
Me pondrá en alto, y me responderá
Con vida larga me saciara
Y mi salvación contemplare para siempre