En la esquina del silencio
Te nombro, Señor
Con el alma cansada
Y el paso sin voz
La ciudad me promete
Espejismos de luz
Pero el hambre del pecho
Solo sabe de Vos
Caminé entre nostalgias
Errores con la culpa
Bailándome en cada pensar
Y en el fondo del barro
Cuando ya no hay razón
Me encontré con Tu gracia
Esperándome a mí
Porque Dios es mi tango
Cuando todo se quiebra
Mi abrazo sincero
En la madrugada
Cuando el mundo me deja
Sin fe ni canción
Tu misericordia
Me vuelve a dar voz
Sos el Dios que no huye
Que espera de pie
Con paciencia infinita
Y verdad sin papel
Yo te entrego mi historia
Rota pero fiel
Bailala conmigo
Señor hasta el fin
He apostado a mis fuerzas
Perdí más de una vez
Me creí invencible
Y aprendí a caer
Pero nunca cerraste
La puerta por mí
Ni apagaste la luz
Cuando erré el camino así
En el humo del miedo
Y promesas de ayer
Me enseñaste que amar
Es volver a creer
No hay pasado que pueda
Tu amor condenar
Si Tu sangre lo lava
Lo vuelve a empezar