El Diablo Que Se Lo Crea
Que estás enfermo de la próstata y el hígado
Que los riñones todo el día te andan doliendo
Que las reumas y la gota no te dejan
Que no trabajas porque ya te estás muriendo
Que la presión ya se te sube y se te baja
La taquicardia, el corazón te está fregando
Que estás enfermo de los pies a la cabeza
Pero del diente, se te ve que estás bien sano
Porque tragas y tragas y tragas
Y enfermo que come y mea, el diablo que se lo crea
Y enfermo que come y mea, el diablo que se lo crea
Te hacen estudios, todos salen negativos
Pero tú sigues aferrado en ese cuento
Dices por ahí que de milagro es que estás vivo
Porque tu páncreas no funciona al cien por ciento
Que la presión ya se te sube y se te baja
La taquicardia, el corazón te está fregando
Que estás enfermo de los pies a la cabeza
Pero del diente, se te ve que estás bien sano
Porque tragas y tragas y tragas
Y enfermo que come y mea, el diablo que se lo crea
Y enfermo que come y mea, el diablo que se lo crea
Y enfermo que come y mea, el diablo que se lo crea
Y enfermo que come y mea, el diablo que se lo crea
O Diabo Que Acredite
Que você tá doente da próstata e do fígado
Que os rins o dia todo tão te matando
Que as reumatismos e a gota não te largam
Que não trabalha porque já tá morrendo
Que a pressão já sobe e desce
A taquicardia, o coração tá te zoando
Que você tá doente da cabeça aos pés
Mas do dente, dá pra ver que tá sussa
Porque você engole e engole e engole
E doente que come e mija, o diabo que acredite
E doente que come e mija, o diabo que acredite
Te fazem exames, todos dão negativo
Mas você continua firme nessa história
Diz por aí que é milagre você tá vivo
Porque seu pâncreas não funciona a mil por cento
Que a pressão já sobe e desce
A taquicardia, o coração tá te zoando
Que você tá doente da cabeça aos pés
Mas do dente, dá pra ver que tá sussa
Porque você engole e engole e engole
E doente que come e mija, o diabo que acredite
E doente que come e mija, o diabo que acredite
E doente que come e mija, o diabo que acredite
E doente que come e mija, o diabo que acredite