Hijo, no temas, yo soy el que habla contigo
Vi tus lágrimas y escuché tu gemido
En las madrugadas me buscas sin importarte el sueño
Hijo, tus oraciones han llegado a mi trono
Yo he visto las luchas que estás pasando
Y en tus ojos la cruz pesada que estás cargando
Son momentos tan difíciles que hasta piensas así
¿Ciertamente al Dios que sirvo se olvidó de mí?
Hijo, yo no te olvidé, ni jamás te abandoné
Sepas que cuando llorabas, contigo lloré
Hijo, yo estoy aquí siempre al lado de ti
Y hoy una gran victoria tengo para ti
En las horas de angustia yo estaba a tu lado
Y te cargué en mis brazos cuando estabas cansado
En los momentos más difíciles yo fui tu abrigo
Y tu hermano, tu Dios, tu padre, tu amigo
Recuerda cuando del mundo por amor te llamé
Antes que tú me amaras, yo primero te amé
Ni por un segundo siquiera yo jamás te olvidé
Entre los muchos que llamé, a ti te escogí
Hijo, yo no te olvidé, ni jamás te abandoné
Sepas que cuando llorabas, contigo lloré
Hijo, yo estoy aquí siempre al lado de ti
Y hoy una gran victoria tengo para ti
Y hoy una gran victoria tengo para ti