Las estrellas estuvieron allí
Desde siempre, desde que el cielo está
Y la Luna le entregó al poeta
Un dulce señuelo para enamorar
En Bagdad, alguna vez leí
Tienen noches que son más de mil
Pero en casa de Juan el periódico llega
Después de las dos y cortaron la luz
Esa música que se oye en la puna
No es la radio, es la quena de Juan
Mientras las cosas pasan por aquí, por allá
Porque sí, él sigue tocando
En Bagdad, alguna vez leí
Tienen noches que son más de mil
Para Juan ya no hay cuento que valga
Mañana tendrá que inventar para poder vivir
Si las nubes no tienen fronteras
Ni quién las gobierne
A su antojo el día transcurre
Si la lluvia ha golpeado a tu puerta
Sin que nadie te haya preguntado
Es la luz del amor
Que proyecta una vieja ilusión