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Reino de Tadavía

Silvio Rodriguez

Reino de Tadavía

Viene girando un ángulo planetario,
golpeando las paredes del infinito,
descascarando el nácar del inventario,
violentando el remanso de lo prescrito.
Ciertas presiones altas vienen girando,
en los celajes arremolinaciones,
travesuras del tiempo traspapelando:
vienen antecedentes de los ciclones.
Lloran viejos obscenos, moralizantes,
almas crucificadas en los cincuenta,
con las lenguas sumidas en anhelantes
saliveos al sexo de los noventa.
Lloran niños dormidos, bien arropados
en la eterna ilusión de salir mejores,
pero nadie se salva del pie forzado:
hay que crecer bailando con sinsabores.
Balseros, navidades, absolutismo,
bautismos, testamentos, odio y ternura.
Nadie sabe qué cosa es el comunismo
y eso puede ser pasto de la censura.
Nadie sabe qué cosa es el comunismo
y eso puede ser pasto de la ventura.
De entre todo lo triste y lo perdido
se aproximan girando las estrellitas.
Nadie las ve avanzando por sobre el ruido
de las tiendas legales y las proscritas.
El sistema invisible tendrá su precio,
su frontera y tamaño, su analogía.
Dios le llaman algunos, otros Comercio,
mas para mi es el Reino de Todavía.
Balseros, navidades, absolutismo,
bautismos, testamentos, odio y ternura.
Nadie sabe qué cosa es el comunismo
y eso puede ser pasto de la censura.
Nadie sabe qué cosa es el comunismo
y eso puede ser pasto de la ventura.

Reino de Tadavía

Vem girando um ângulo planetário,
golpeando as paredes do infinito,
descascando o nácar do inventário,
violentando o remanso do que é prescrito.

Certas pressões altas vêm girando,
em os celajes arremolinados,
travessuras do tempo bagunçando:
vêm antecedentes dos ciclones.

Choram velhos obscenos, moralistas,
souls crucificadas nos cinquenta,
com as línguas mergulhadas em anseios
salivando pro sexo dos noventa.
Choram crianças dormindo, bem agasalhadas
na eterna ilusão de sair melhores,
mas ninguém se salva do pé forçado:
há que crescer dançando com os dissabores.

Balseros, natais, absolutismo,
batismos, testamentos, ódio e ternura.
Ninguém sabe o que é o comunismo
e isso pode ser alvo da censura.
Ninguém sabe o que é o comunismo
e isso pode ser alvo da ventura.

Entre tudo que é triste e perdido
se aproximam girando as estrelinhas.
Ninguém as vê avançando sobre o ruído
das lojas legais e das proscritas.
O sistema invisível terá seu preço,
sua fronteira e tamanho, sua analogia.
Deus chamam alguns, outros Comércio,
mas pra mim é o Reino de Todavia.
Balseros, natais, absolutismo,
batismos, testamentos, ódio e ternura.
Ninguém sabe o que é o comunismo
e isso pode ser alvo da censura.
Ninguém sabe o que é o comunismo
e isso pode ser alvo da ventura.

Composição: Silvio Rodríguez