395px

Poema (homem Que Olha Para o Céu)

Sin Dios

Poema (hombre Que Mira Al Cielo)

Mientras pasa la estrella fugaz
acopio en este deseo instantáneo,
montones de deseos hondos y prioritarios.
Por ejemplo que el dolor no me apague la rabia,
que la alegría no desarme mi amor,
que los asesinos del pueblo se traguen
sus molares, caninos e incisivos
y se muerdan juiciosamente el hígado.
Que los barrotes de las celdas
se vuelvan de azúcar o se curven de piedad,
y mis hermanos puedan hacer de nuevo
el amor y la revolución.
Que cuando enfrentemos el implacable espejo
no maldigamos ni nos maldigamos.
Que los justos avancen,
aunque estén imperfectos y heridos.
Que avancen porfiados como castores,
solidarios como abejas, aguerridos como jaguares.
Y empuñen todos sus no es para instalar la gran
afirmación.
Que la muerte pierda su asquerosa puntualidad.
Que cuando el corazón se salga del pecho
pueda encontrar el camino de regreso.
Que la muerte pierda su asquerosa y brutal
puntualidad,
pero si llega puntual no nos agarre muertos de
vergüenza.
Que el aire vuelva a ser respirable y de todos.
Y que vos muchachita sigas alegre y dolorida,
poniendo en tus ojos el alma.
Y aparte tu mano en mi mano, y nada más.
Porque el cielo ya está de nuevo torvo y sin
estrellas.
Con helicóptero y sin dios.

Poema (homem Que Olha Para o Céu)

Enquanto passa a estrela cadente
acumulo neste desejo instantâneo,
montes de desejos profundos e prioritários.
Por exemplo, que a dor não me apague a raiva,
que a alegria não desarme meu amor,
que os assassinos do povo engulam
suas molares, caninos e incisivos
e se mordam juiciosamente o fígado.
Que as grades das celas
se tornem de açúcar ou se curvem de piedade,
e meus irmãos possam fazer de novo
o amor e a revolução.
Que quando enfrentarmos o implacável espelho
não amaldiçoemos nem nos amaldiçoemos.
Que os justos avancem,
mesmo imperfeitos e feridos.
Que avancem teimosos como castores,
solidários como abelhas, aguerridos como jaguares.
E empunhem todos seus não é para instalar a grande
afirmação.
Que a morte perca sua asquerosa pontualidade.
Que quando o coração sair do peito
possa encontrar o caminho de volta.
Que a morte perca sua asquerosa e brutal
pontualidade,
mas se chegar pontual, não nos pegue mortos de
vergonha.
Que o ar volte a ser respirável e de todos.
E que você, menininha, continue alegre e dolorida,
colocando em seus olhos a alma.
E aparte sua mão na minha mão, e nada mais.
Porque o céu já está de novo nublado e sem
estrelas.
Com helicóptero e sem deus.

Composição: