Yo pensaba que tenía el mundo en mis manos
Hasta que el mundo me enseñó que no era así
De niño me creí especial, distinto al resto
Como si el cielo me guardara un puesto
Pero crecí, y la vida me dio un bofetón
Me dijo: Si quieres algo, trabaja, campeón
Perdí amigos, perdí tiempo, perdí fe
Y entendí que el camino no pregunta el porqué
Que no basta con soñar, hay que sudar la camiseta
Que el éxito no llega si no te rompes la cabeza
Y cuando toqué fondo, pensé que era el final
Pero el final era el inicio de algo real
Yo pensaba que me había tocado Dios
Pero era yo luchando contra mi propia voz
Hoy sé que el milagro no viene del cielo
Viene del hombre que se levanta del suelo