El viciosillo
Todo empezó como un juego
al calor de la avaricia,
las primeras jugadas fáciles
agigantaron su codicia.
Pronto pudiste probar
el dulce sabor del dinero
tan sencillo de robar
¡que goloso caramelo!
La irrefrenable situación
que se desboca y no controlas
hunde tu ego en el cajón
en el que guardas la pistola
Tu patrimonio iba engordando
de tal manera que no había
más que una forma de taparlo
¡pringar a toda tu familia!
Tanto poder acumulado
te convirtió en un viciosillo
orgías regadas de coca
las mejores putas de lujo.
¡Duro el recuerdo
que te ahoga!
¡Frío el cañón
dentro de tu boca!
¡Sudor en la empuñadura
de tu mano temblorosa!
Pero el escándalo llego
detrás de una mala jugada
que la prensa destapo
por lo mucho que abultaba.
La historia así se convirtió
en una gran bola de mierda
que se despeñaba sin control
para explotarte a ti en la jeta.
Ya no soportas la presión
el miedo, el asco y la vergüenza
y en un instante de bajón
¡te revientas la sesera!
Dulce final para un bastardo
que no supo darse cuenta
de que la avaricia
rompe el saco
y al cobarde la cabeza.
O Viciado
Tudo começou como um jogo
no calor da ganância,
as primeiras jogadas fáceis
ampliaram sua cobiça.
Logo você pôde provar
o doce sabor do dinheiro
tão fácil de roubar
que delícia de caramelo!
A situação incontrolável
que se descontrola e não dá pra segurar
afunda seu ego na gaveta
onde você guarda a pistola.
Seu patrimônio foi engordando
de tal forma que não havia
outra maneira de esconder
sujar toda a sua família!
Tanto poder acumulado
te transformou em um viciado
orgias regadas a cocaína
as melhores putas de luxo.
Dura a lembrança
que te afoga!
Frio o cano
dentro da sua boca!
Suor na empunhadura
da sua mão trêmula!
Mas o escândalo chegou
por causa de uma jogada errada
que a imprensa desmascarou
pelo quanto estava inflacionado.
A história assim se tornou
uma grande bola de merda
que descia sem controle
pra estourar na sua cara.
Você não aguenta mais a pressão
o medo, o nojo e a vergonha
e em um instante de deprê
você estoura a sua cabeça!
Doce final para um bastardo
que não percebeu
que a ganância
rompe o saco
e ao covarde a cabeça.