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Os Mandamentos do Fogo

Abismo Cavado e Medicado

LOS MANDAMIENTOS DEL FUEGO

El primero de enero, el mundo no cayó
La profeta miente, pero nadie se marchó
Guarden los mandamientos, grita Credonia
Kibweteere sella la puerta con su ironía

Después del incendio, las palas encuentran más
Cuerpos en las fosas, no hay quien perdone ya

¡Los mandamientos del fuego, la iglesia en llamas!
Setecientas voces ahogadas en las llamas
No fue el cielo, fue la gasolina
La fe convertida en fosa clandestina

Estrangulados, envenenados, apuñalados
Los diez mandamientos, todos quebrantados

Después del incendio, las palas encuentran más
Cuerpos en las fosas, no hay quien perdone ya

¡Los mandamientos del fuego, la iglesia en llamas!
Setecientas voces ahogadas en las llamas
No fue el cielo, fue la gasolina
La fe convertida en fosa clandestina

Ningún Dios exige el silencio de un niño
Ningún cielo se compra con el desaliño
Solo el poder de un profeta sin fe
Que convirtió su templo en un cementerio de pie

¡Los mandamientos del fuego consumieron la fe!
Setecientos cuerpos, ningún porqué
Setecientos cuerpos, ningún porqué

Os Mandamentos do Fogo

No primeiro de janeiro, o mundo não caiu
O profeta mente, mas ninguém se foi
Guardem os mandamentos, grita Credonia
Kibweteere tranca a porta com sua ironia

Depois do incêndio, as pás encontram mais
Corpos nas fossas, não há quem perdoe já

!Os mandamentos do fogo, a igreja em chamas!
Setecentas vozes sufocadas nas chamas
Não foi o céu, foi a gasolina
A fé transformada em fossa clandestina

Estrangulados, envenenados, apunhalados
Os dez mandamentos, todos quebrantados

Depois do incêndio, as pás encontram mais
Corpos nas fossas, não há quem perdoe já

!Os mandamentos do fogo, a igreja em chamas!
Setecentas vozes sufocadas nas chamas
Não foi o céu, foi a gasolina
A fé transformada em fossa clandestina

Nenhum Deus exige o silêncio de uma criança
Nenhum céu se compra com a desordem
Apenas o poder de um profeta sem fé
Que transformou seu templo em um cemitério de pé

!Os mandamentos do fogo consumiram a fé!
Setecentos corpos, nenhum porquê
Setecentos corpos, nenhum porquê

Composição: Leandro Sousa