395px

Pátios

Alberto Cortez

Patios

En el fondo sucede que no existen los patios,
esos patios abiertos de malvón y glicina.
Hoy tenemos balcones con el verde apretado,
de raquíticas plantas que el "smog" asesina.

En el patio hace mucho se gozaba la infancia,
con un aire a domingo, con un aire de fiesta.
Niñerías y juegos de poquita importancia
estrenaban la vida bajo el sol de la siesta.

Los rincones del patio eran la fantasía
nos prestaban paisajes y lugares remotos.
Y nos daban refugios donde siempre vivían
los eternos juguetes manoseados y rotos.

Las baldosas del patio, senderito de hormigas
recorrido mil veces por rodillas traviesas.
Nos contaban su historia de gorriones y migas,
de soldados de plomo que salvaban princesas.

Muchos días la lluvia nos dejaba sin alas.
Y obligaba a mirarla por detrás de los vidrios,
esos húmedos vidrios que el aliento empañaba
dibujando neblinas sobre el patio prohibido.

Se marcharon los patios acusados de ociosos.
Se ha prohibido que sigan celebrando sus ritos.
La ciudad no permite cobijar el perezoso.
Sí, los patios se fueron a habitar los pueblitos.

Pátios

No fundo, acontece que não existem os pátios,
esses pátios abertos de gerânios e glicínias.
Hoje temos varandas com o verde espremido,
de plantas raquíticas que a poluição assassina.

No pátio, há muito se aproveitava a infância,
com um ar de domingo, com um ar de festa.
Brincadeiras e jogos de pouca importância
estreavam a vida sob o sol da sesta.

Os cantinhos do pátio eram a fantasia
nos emprestavam paisagens e lugares distantes.
E nos davam refúgios onde sempre viviam
os eternos brinquedos manuseados e quebrados.

As pedras do pátio, caminho de formigas
percorrido mil vezes por joelhos travessos.
Nos contavam sua história de pardais e migalhas,
de soldados de chumbo que salvavam princesas.

Muitos dias a chuva nos deixava sem asas.
E obrigava a olhar por trás dos vidros,
esses vidros úmidos que o hálito embaçava
desenhando neblinas sobre o pátio proibido.

Os pátios se foram, acusados de ociosos.
Foi proibido que continuem celebrando seus rituais.
A cidade não permite abrigar o preguiçoso.
Sim, os pátios foram morar nos vilarejos.

Composição: