A Mi Morocha
Por la morocha gentil de negros pelos trenzaos,
la de labios coloraos, como pimpollo de abril,
la que ha sido en el sentir, envidia de los colores,
la que ha nacido entre flores y se ha arrullao con la luna,
criolla dormida en la cuna del alma de mis amores.
Yo te vi en los juncales y al mirar que tus ojazos,
lanzaban vivos chispazos como rayos infernales,
me dejaste las señales de no sé qué maravilla,
pues en la cercana orilla, al verte cruzar, ¡paloma!
florecieron en la loma, hasta el cardo y la gramilla...
Pero qué duro es mi hablar, me diste a tomar morena,
que no adivino la pena que el pecho me halla sin mal,
y es el recuerdo sagrao de tus ojazos, mis soles,
que me han sacao a tirones, esta pasión que me embruja,
decime ¿quién te hizo bruja pa' envenenar corazones?...
A Minha Morena
Pela morena gentil de pelos negros trançados,
ela de lábios coloridos, como botão de abril,
a que foi, no sentir, a inveja das cores,
a que nasceu entre flores e se embalou com a lua,
creoula dormida no berço da alma dos meus amores.
Eu te vi nos juncais e ao olhar teus olhões,
lançando faíscas vivas como raios infernais,
me deixaste as marcas de não sei que maravilha,
pois na margem próxima, ao te ver passar, pombinha!
floriram na ladeira, até o cardo e a grama...
Mas que duro é meu falar, me deixaste a morena,
que não adivinho a dor que o peito me traz sem mal,
e é a lembrança sagrada dos teus olhões, meus sóis,
que me arrancaram a força, essa paixão que me enfeitiça,
diz pra mim, quem te fez bruxa pra envenenar corações?...