395px

Te Chamaremos Bandoneón

Alejandro Szwarcman

Te Llamaremos Bandoneón

Tal vez un viejo sacristán
Se reviró con su sermón
De compadritos y arrabal
Y le mandó la inquisición.

Y se piantó de polizón
Oyendo el canto de la mar
Y en su destierro se olvidó del alemán.

Un barco lo dejó
Varado en el umbral
De un ispa cafetín
Con sueños de percal.
Un tano de acordeón
Y un ruso de violín
Le hicieron con unción
Un alma de escarpín...
Lo bautizó el "esplín"
En charcos de malvón...

Al hombre gris de la ciudad
Lo fue metiendo en su pulmón
Y dios le dijo al despertar:
"- te llamaremos bandoneón -".

Su negra tos de callejón
Lloró una curda de alquitrán
Goteándole en el corazón su soledad.

Un barco lo dejó
Varado en el umbral
De un ispa cafetín
Con sueños de percal...
Y al verse el bandoneón
De piel y lagrimal
A un gordo bonachón
Y a un astor sideral
Les hizo un berretín
Y un cielo de gotán.

Te Chamaremos Bandoneón

Talvez um velho sacristão
Se revoltou com seu sermão
Sobre compadritos e arrabal
E mandou a inquisição.

E se mandou de polizão
Ouvindo o canto do mar
E em seu desterro se esqueceu do alemão.

Um barco o deixou
Varado na entrada
De um bar cafetão
Com sonhos de percal.
Um tano de sanfona
E um russo de violino
Fizeram com devoção
Uma alma de sapato...
O batizou de "esplín"
Em poças de malvón...

O homem cinza da cidade
Foi se enfiando em seu pulmão
E Deus lhe disse ao acordar:
"- te chamaremos bandoneón -".

Sua tosse negra de beco
Chorou uma cachaça de alcatrão
Gotejando em seu coração sua solidão.

Um barco o deixou
Varado na entrada
De um bar cafetão
Com sonhos de percal...
E ao ver-se o bandoneón
De pele e lágrima
A um gordo bonachão
E a um astor sideral
Fez um berretim
E um céu de gotán.

Composição: