395px

A Menina Huichola

Alfredo Zitarrosa

La niña huichola

(Canción)

Tal vez fue la fiebre, tal vez fue el calor,
oh, oh, oh, oooh, oh,
tal vez fue la magia de aquella región,
oh, oh, oh, oooh, oh.
Tal vez fuera el viento raptando una flor.
Tal vez fuera el eco de una aparición.

Parecía una pálida mancha de sol
entonando un canto de rural candor,
me sonrió sin verme al pasar a mi lado,
reflejo de cielo en un día nublado.
Se había separado de la procesión,
oh, oh, oh, oooh, oh,
solita en el monte sueña su canción,
oh, oh, oh, oooh, oh.

Sus manos, su planta, su cara, su voz
brotaban de un lienzo de cualquier color,
su cara morena, tatuada de rojo,
no mostraba pena ni alegría ni enojo.
Tan sólo en su canto florea la pasión,
oh, oh, oh, oooh, oh,
hay en su quebranto un reclamo de amor,
oh, oh, oh, oooh, oh.

De entre aquellos montes se acerca un cantar,
de la procesión que ya había pasado,
vienen cinco dioses que se han regresado,
alguien se perdió y lo van a buscar.
Tal vez fue la fiebre, tal vez fue el calor,
oh, oh, oh, oooh, oh,
tal vez fue la magia de aquella región,
oh, oh, oh, oooh, oh.
Tal vez fuera el viento raptando una flor,
oh, oh, oh, oooh, oh,
Tal vez fuera el eco de una aparición,
oh, oh, oh, oooh, oh.

A Menina Huichola

(Canção)

Talvez tenha sido a febre, talvez tenha sido o calor,
oh, oh, oh, oooh, oh,
talvez tenha sido a magia daquela região,
oh, oh, oh, oooh, oh.
Talvez fosse o vento levando uma flor.
Talvez fosse o eco de uma aparição.

Parecia uma mancha pálida de sol
entonando um canto de pureza rural,
me sorriu sem me ver ao passar ao meu lado,
reflexo do céu em um dia nublado.
Ela tinha se afastado da procissão,
oh, oh, oh, oooh, oh,
sozinha no monte sonha sua canção,
oh, oh, oh, oooh, oh.

Suas mãos, seus pés, seu rosto, sua voz
brotavam de uma tela de qualquer cor,
seu rosto moreno, tatuado de vermelho,
não mostrava tristeza, nem alegria, nem raiva.
Só em seu canto floresce a paixão,
oh, oh, oh, oooh, oh,
há em seu quebranto um pedido de amor,
oh, oh, oh, oooh, oh.

De entre aqueles montes se aproxima um cantar,
da procissão que já tinha passado,
vêm cinco deuses que voltaram,
alguém se perdeu e vão procurar.
Talvez tenha sido a febre, talvez tenha sido o calor,
oh, oh, oh, oooh, oh,
talvez tenha sido a magia daquela região,
oh, oh, oh, oooh, oh.
Talvez fosse o vento levando uma flor,
oh, oh, oh, oooh, oh,
talvez fosse o eco de uma aparição,
oh, oh, oh, oooh, oh.

Composição: Pancho Madrigal