Pobre Joaquín
(Milonga)
Yo le miré los ojos al Joaquín,
y de puro bueno, me decía:
el no comer no mata,
el no comer no mata,
mata el odio y la envidia.
El hombre ya se sabe que está aquí,
condenado desde el nacimiento,
y el hambre no le importa,
y el hambre no le importa,
la engaña con un sueño.
Pobre Joaquín, pobre Joaquín,
en medio del silencio.
Amaneció en la luz serena y cruel,
desde la noche mirando estrellas,
y las manos vacías,
y las manos vacías,
vueltas hacia la tierra.
Yo le miré los ojos al Joaquín,
tan tristemente empañados y quietos.
Morir es poca cosa,
morir es poca cosa
-dice Joaquín- ya muerto.
Pobre Joaquín, pobre Joaquín,
en medio del silencio.
Pobre Joaquín
(Milonga)
Eu olhei nos olhos do Joaquín,
e de tão bonzinho, ele me dizia:
não comer não mata,
não comer não mata,
mata o ódio e a inveja.
O homem já se sabe que tá aqui,
condenado desde que nasceu,
e a fome não lhe importa,
e a fome não lhe importa,
ele engana com um sonho.
Pobre Joaquín, pobre Joaquín,
no meio do silêncio.
Amanheceu na luz serena e cruel,
desde a noite olhando estrelas,
e as mãos vazias,
e as mãos vazias,
vistas para a terra.
Eu olhei nos olhos do Joaquín,
tão tristemente embaçados e parados.
Morrer é pouca coisa,
morrer é pouca coisa
-diz Joaquín- já morto.
Pobre Joaquín, pobre Joaquín,
no meio do silêncio.