Sirenas de Fuego
Era una noche cualquiera, perdida en el tiempo de mi razón,
En la que la luna avisaba, llorando lágrimas de dolor.
Su corazón tiritó de frío,
La muerte esperaba el alma de un niño.
A lo lejos la vio y su aliento expiró,
Y una estrella en el cielo nació.
El aire abrasaba su rostro al pasar.
Era viento de libertad.
Al fondo una luz indicaba
El camino trágico hacia la paz.
Luchando entre la vida y la muerte nada es igual.
El tiempo se escapa, los sueños se cambian por realidad.
¿quién decide dónde comienza la eternidad?
¿qué ser maldito elige el destino de los demás?
Sirenas de fuego, pedazos de cristal,
Sangre perdida en un triste final.
Eterno viaje, eterna ilusión.
Se fue la vida, hoy la muerte venció.
Maldita noche la que ocurrió.
La oscuridad apagó tu voz.
Tus ojos siempre iluminarán el camino por andar.
Sirenes de Fogo
Era uma noite qualquer, perdida no tempo da minha razão,
Na qual a lua avisava, chorando lágrimas de dor.
Seu coração tremia de frio,
A morte esperava a alma de uma criança.
Lá ao longe a viu e seu fôlego se foi,
E uma estrela no céu nasceu.
O ar queimava seu rosto ao passar.
Era vento de liberdade.
Ao fundo uma luz indicava
O caminho trágico rumo à paz.
Lutando entre a vida e a morte nada é igual.
O tempo escapa, os sonhos se trocam por realidade.
Quem decide onde começa a eternidade?
Que ser amaldiçoado escolhe o destino dos outros?
Sirenes de fogo, pedaços de cristal,
Sangue perdido em um triste final.
Viagem eterna, ilusão eterna.
A vida se foi, hoje a morte venceu.
Maldita noite a que aconteceu.
A escuridão apagou sua voz.
Seus olhos sempre iluminarão o caminho a percorrer.
Composição: Cesar Lucendo / Roberto Carretón / Vanesa Larco