395px

Sr. Juiz

Ricardo Arjona

Sr. Juez

Me parece una injusticia
Estar preso señor juez
Por tirarle una pedrada al presidente
Sé muy bien que en puntería nunca me he sacado un diez
Y el objetivo no era darle a ese teniente
Mi pedrada fue un rayón en el blindaje
En la pena debe usted considerar
Que mi piedra pretendía con su viaje
Mi recurso ciudadano de poderme expresar

Contra el nuevo inquilino de casa presidencial
Con sus sueños peregrinos de inscribirse al carnaval
ese sueño que comienza cuando empieza a terminar
Sabe cuantos sueños rotos caben en urnas de cartón
Para que cuentan los votos si se repite la ecuación
Y si le escribo alguna carta a la utopía
Y de remitente mi nombre y dirección
Seria como escribirle a la melancolía
Y entregarme a la resignación

A cuantos peces flacos ha mandado usted a guardar
Como este que hoy le habla señoría
A cuantos peces gordos ha dejado de juzgar
Para darle de comer a la ironía
Mi pedrada es otra raya para el tigre
Inocente como el llanto de un patojo
Si le toco el corazón déjeme libre
Si le tocan la razón me pinta en rojo

Mientras el nuevo inquilino de casa presidencial
Con sus sueños peregrinos de inscribirse al carnaval
De ese sueño que comienza cuando empieza a terminar
Sabe cuantos sueños rotos caben en urnas de cartón
Para que cuentan los votos si se repite la ecuación
Y si le escribo alguna carta a la utopía
Y de remitente mi nombre y dirección
Seria como escribirle a la melancolía
Y entregarme a la resignación

Me parece una injusticia estar preso señor juez
Y ni siquiera haberle dado a mi objetivo

Sr. Juiz

Me parece uma injustiça
Estar preso, senhor juiz
Por ter jogado uma pedra no presidente
Sei muito bem que em pontaria nunca tirei nota dez
E o alvo não era acertar aquele tenente
Minha pedrada foi um arranhão na blindagem
Na pena, o senhor deve considerar
Que minha pedra pretendia com sua viagem
Meu recurso cidadão de poder me expressar

Contra o novo inquilino da casa presidencial
Com seus sonhos peregrinos de se inscrever no carnaval
Esse sonho que começa quando começa a acabar
Sabe quantos sonhos quebrados cabem em urnas de papelão
Pra que contam os votos se a equação se repete
E se eu escrever alguma carta pra utopia
E de remetente meu nome e endereço
Seria como escrever pra melancolia
E me entregar à resignação

A quantos peixes magros o senhor mandou guardar
Como este que hoje lhe fala, senhor
A quantos peixes gordos o senhor deixou de julgar
Pra alimentar a ironia
Minha pedrada é outra risca pro tigre
Inocente como o choro de uma criança
Se eu tocar seu coração, me deixe livre
Se tocar a razão, me pinta de vermelho

Enquanto o novo inquilino da casa presidencial
Com seus sonhos peregrinos de se inscrever no carnaval
Desse sonho que começa quando começa a acabar
Sabe quantos sonhos quebrados cabem em urnas de papelão
Pra que contam os votos se a equação se repete
E se eu escrever alguma carta pra utopia
E de remetente meu nome e endereço
Seria como escrever pra melancolia
E me entregar à resignação

Me parece uma injustiça estar preso, senhor juiz
E nem sequer ter acertado meu objetivo

Composição: Ricardo Arjona