395px

O Cantor Perseguido

Atahualpa Yupanqui

El Payador Perseguido

Con permiso via a dentrar
Aunque no soy convidao
Pero en mi pago, un asao
No es de naides y es de todos
Yo via cantar a mi modo
Después que haiga churrasquiao

No tengo Dios pa pedir
Cuartiada en esta ocasión
Ni puedo pedir perdón
Si entuavía no hei faltao
Veré cuando haiga acabao
Pero ésa es otra cuestión

Yo sé que muchos dirán
Que peco de atrevimiento
Si largo mi pensamiento
Pa'l rumbo que ya elegí
Pero siempre hei sido ansí
Galopiador contra el viento

Eso lo llevo en la sangre
Dende mi tatarabuelo
Gente de pata en el suelo
Fueron mis antepasaos
Criollos de cuatro provincias
Y con indios misturaos

Mi agüelo fue carretero
Mi tata fue domador
Nunca se buscó un doctor
Pues curaban con yuyos
O escuchando los murmuyos
De un estilo de mi flor

Como buen rancho paisano
Nunca faltó una encordada
De ésas que parecen nada
Pero que son sonadoras
Según el canto y la hora
Quedaba el alma sobada

Mi tata era sabedor
Por lo mucho que ha rodao
Y después que había cantao
Destemplaba cuarta y prima
Y le echaba un poncho encima
Pa que no hable demasiado

La sangre tiene razones
Que hacen engordar las venas
Pena sobre pena y penas
Hacen que uno pegue el grito
La arena es un puñadito
Pero hay montañas de arena

No sé si mi canto es lindo
O si será medio triste
Nunca fui zorzal, ni existe
Plumaje más ordinario
Yo soy pájaro corsario
Que no conoce el alpiste

Vuelo porque no me arrastro
Que el arrastrarse es la ruina
Anido en árbol de espinas
Lo mesmo que en cordillera
Sin escuchar las zonceras
Del que vuela a lo gallina

No me arrimo así nomás
A los jardines floridos
Sin querer vivo advertido
Pa' no pisar el palito
Hay pájaros que solitos
Se entrampan por presumidos

Aunque mucho he padecido
No me engrilla la prudencia
Es una falsa experiencia
Vivir temblándole a todo
Cada cual tiene su modo
La rebelión es mi cencia

Pobre nací y pobre vivo
Por eso soy delicao
Estoy con los de mi lao
Cinchando tuitos parejos
Pa' hacer nuevo lo que es viejo
Y verlo al mundo cambiao

Yo soy de los del montón
No soy flor de invernadero
Soy como el trébol pampero
Crezco si hacer barullo
Me apreto contra los yuyos
Y así lo aguanto al pampero

Acostumbrao a las sierras
Yo nunca me sé marear
Y si me siento alabar
Me voy yendo despacito
Pero aquel que es compadrito
Paga pa' hacerse nombrar

Si alguien me dice señor
Agradezco el homenaje
Más, soy gaucho entre el gauchaje
Y soy nada entre los sabios
Y son pa' mí los agravios
Que le hacen al paisanaje

La vanidá es yuyo malo
Que envenena toda huerta
Es preciso estar alerta
Manejando el azadón
Pero no falta el varón
Que la riegue hasta en su puerta

El trabajo es cosa buena
Es lo mejor de la vida
Pero la vida es perdida
Trabajando en campo ajeno
Unos trabaja de trueno
Y es para otro la llovida

Trabajé en una cantera
De piedritas de afilar
Cuarenta sabían pagar
Por cada piedra pulida
Y era a seis pesos vendidas
En eso del negociar

Apenas el Sol salía
Ya estaba a los martillazos
Y entre dos a los abrazos
Con los tamaños piegrones
Y por esos moldejones
Las manos hechas pedazos

Otra vez fui panadero
Y hachero en un quebrachal
He cargao bloques de sal
Y también he pelao cañas
Y un puñado de otras hazañas
Pa' mi bien o pa' mi mal

Buscando de desasnarme
Fui pinche d escribanía
La letra chiquita hacía
Pa' no malgastar sellao
Y era también apretao
El sueldo que recibía

Cansao de tantas miserias
Me largué pa'l Tucumán
Lapacho, aliso, arrayán
Y hacha con los algarrobos
¡Uno cincuenta! Era robo
Pa' que uno tenga ese afán

Sin estar fijo en un lao
A toda labor le hacía
Y ansí sucedió que un día
Que andaba de benteveo
Me topé con un arreo
Que dende Salta venía

Me picó ganas de andar
Y apalabré al capataz
Y ansí, de golpe nomás
El hombre me preguntó
¿Tiene mula? Cómo no
Le dije y hambre, de más

A la semana de aquello
Repechaba cordilleras
Faldas, cuestas y laderas
Siempre pa'l lao del poniente
Bebiendo agua de vertiente
Y aguantando las soleras

Tal vez otro habrá rodao
Tanto como he rodao yo
Y le juro, creameló
Que he visto tanta pobreza
Que yo pensé con tristeza
Dios por aquí no pasó

Se nos despeñó una vaca
Causa de la cerrazón
Y nos pilló la oración
Cuereando y haciendo asao
Dende ese día, cuñao
Se me gastó mi facón

Me sacudí las escarchas
Cuando bajé de los Andes
Y anduve en estancias grandes
Cuidando unos parejeros
Trompeta, tapa y sombrero
Pero pa' los peones, de ande

La peonada, al descampao
El patrón, en Güenos Aires
Nosotros, el cu ello al aire
Con las caronas mojadas
Y la hacienda de invrnada
Más relumbrona que un fraile

El estanciero tenía
También sus cañaverales
Y en los tiempos otoñales
Juntábamos los andrajos
Y nos íbamos p'abajo
Dejando los pedregales

Allí nos amontonaban
En lote con otros criollos
Cada cual buscaba un hoyo
Ande quinchar su guarida
Y pasábamos la vida
Rigoriaos y sin apoyo

Faltar, no faltaba nada
Vino, café y alpargatas
Si habré revoliao las patas
En gatos y chacareras
Recién la cosa era fiera
Al dir a cobrar las latas

¡Que vida más despareja!
Todo es ruindad y patraña
Pelar caña es una hazaña
Del que nació pa'l rigor
Allá había un solo dulzor
Y estaba adentro e' la caña

Era un consuelo pa'l pobre
Andar jediendo a vinacho
Hombres grandes y muchachos
Como malditos en vida
Esclavos de la bebida
Se la pasaban borrachos

¡Tristes domingos del surco
Los que yo he visto y vivido!
Desparramaos y dormidos
En la arena amanecían
Y lo mejor soñarían
Con la muerte o el olvido

Riojanos y santiagueños
Salteños y tucumanos
Con el machete en la mano
Volteaban cañas maduras
Pasando las amarguras
Y aguantando como hermanos

¡Rancho techao con maloja
Vivienda del pelador!
En medio de ese rigor
No faltaba una vihuela
Con que el pobre se consuela
Cantando coplas del amor

Yo también, que desde chango
Unido al canto crecí
Más de un barato pedí
Y pa' los piones cantaba
¡Lo que a ellos les pasaba
También me pasaba a mí!

Cuando yo aprendí a cantar
Armaba con pocos rollos
Y en la orilla de un arroyo
Bajo las ramas de un sauce
Crecí mirando en el cauce
Mis sueños de pobre criollo

Cuando sentí una alegría
Cuando un dolor me golpió
Cuando una duda mordió
Mi corazón de paisano
Desde el fondo de los llanos
Vino un canto y me curó

En esos tiempos pasaban
Cosas que no pasan ya
Cada cual tenía un cantqar
O copla de anochecida
Formas curar la herida
Que sangra en el trajinar

Algunos cantaban bien
Otros, pobres, más o menos
Más no eran cantos ajenos
Aunque marca no tenían
Y todos se entretenían
Guitarreando hasta el desvelo

Por áhi se allegaba un máistro
De esos puebleros letraos
Juntaba tropa e versiaos
Que iban después a un libraco
Y el hombre forraba el saco
Con lo que otros han pensao

Los piones formaban versos
Con sus antiguos dolores
Después viene los señores
Con un cuaderno en la mano
Copian el canto paisano
Y presumen de escritores

El criollo cuida su flete
Su guitarra y su mujer
Siente que enfrenta un deber
Cada vez que da la mano
Y aunque pa' todo es baquiano
Solo el canto ha de perder

¡Coplas que lo acompañaron
En los quebradas desiertas
Aromas de flores muertas
Y de patriadas vividas
Fueron la luz encendida
Para sus noches despiertas!

Se aflije si se le pierde
Un bozal, un maneador
Pero no siente furor
Si al escucharle una trova
Viene un pueblero y le roba
Su mejor canto de amor

De seguro, si uno piensa
Le halla el nudo a la madeja
Porque la copla más vieja
Cómo la ráiz de la vida
Tiene el alma por guarida
Que es ande anidan las quejas

Por eso el hombre al cantar
Con emoción verdadera
Echa su pena p'ajuera
Pa que la lleven los vientos
Y ansí, siquiera un momento
Se alivia su embichadera

No es que no ame su trova
Ni que desprecee su canto
Es ciomo cuando un quebranto
En la noche de los llanos
Hace aflojar al paisano
Y el viento le lleva el llanto

En asuntos del cantar
La vida nos va enseñando
Que solo se va volando
La copla que es livianita
Siempre caza palomitas
Cualquiera que anda cazando

Pero si el canto es protesta
Contra la ley del patrón
Se arrastra de peón a peón
En un profundo murmuyo
Y marcha al ras de los yuyos
Como chasque en un malón

Se pueden perder mil trovas
Ande se canten quereres
Versos de dichas, placeres
Carreras y diversiones
Suspiros de corazones
Y líricos padeceres

¡Pero si la copla cuenta
Del paisanaje la historia
Ande el peón vueltea la noria
De las miserias sufridas
Ésa, se queda prendida
Como abrojo en la memoria!

Lo que nos hizo dichoso
Tal vez se pueda olvidar
Los años en su pasar
Mudarán los pensamientos
Pero angustias y tormentos
Son marcas que han de durar

Estas cosas que yo pienso
No salen por ocurrencia
Para formar mi esperencia
Yo masco antes de tragar
Ha sido largo el rodar
De ande saqué la advertencia

Si uno pulsa la guitarra
Pa cantar cosas de amor
De potros, de domador
De la sierra y las estrellas
Dicen: ¡Qué cosa más bella!
¡Si canta que es un primor!

Pero si uno, como Fierro
Por áhi se larga opinando
El pobre se va acercando
Con las orejas alertas
Y el rico vicha la puerta
Y se aleja reculando

Debe trazar bien su melga
Quien se tenga por cantor
Porque solo el impostor
Se acomoda en toda huella
Que elija una sola estrella
Quien quiera ser sembrador

En el trance de elegir
Que mire el hombrep'adentro
Ande se hacen los encuentros
De pensares y sentires
Después que tire ande tire
Con la concencia por centro

Hay diferentes montones
Unos grandes y otros chicos
Si va pa'l montón del rico
El pobre que piensa poco
Detrás de los equívocos
Se vienen los perjuricos

Yo vengo de muy abajo
Y muy arriba no estoy
Al pobre mi canto doy
Y así lo paso contento
Porque estoy en mi elemento
Y áhi valgo por lo que soy

Si alguna vuelta he cantao
Ante panzudos patrones
He picaneao las razones
Profundas del pobrerío
Yo no traiciono a los míos
Por palmas ni patacones

Aunque canto en todo rumbo
Tengo un rumbo preferido
Siempre canté estremecido
Las penas del paisanaje
La explotación y el ultraje
De mis hermanos queridos

Pa que cambiaran las cosas
Busqué rumbo y me perdí
Al tiempo, cuenta me di
Y agarré por buen camino
¡Antes que nada, argentino
Y a mi bandera seguí!

Yo soy del norte y del sur
Del llano y del litoral
Y nadie lo tome a mal
Si hay mil gramos en el kilo
Ande quiera estoy tranquilo
Pero ensillao, soy bagual

El cantor debe ser libre
Pa desarrollar su cencia
Sin buscar la conveniencia
Ni alistarse con padrinos
De esos oscuros caminos
Yo ya tengo la experiencia

Yo canto, por ser antiguos
Cantos que ya son eternos
Y hasta parecen modernos
Por lo que en ellos vichamos
Con el canto nos tapamos
Para entibiar los inviernos

Yo no canto a los tiranos
Ni por den del patrón
El pillo y el trapalón
Que se arreglen por su lado
Con payadores comprados
Y cantores de salón

Por la fuerza de mi canto
Conozco celda y penal
Con fiereza sin igual
Más de una vez fui golpiáo
Y al calabozo tirao
Como tarro al basural

Se puede matar a un hombre
Pueden su rancho quemar
Su guitarra destrozar
¡Pero el ideal de la vida
Esa es leñita prendida
Que naides ha de apagar!

Los malos se van alzando
Todo lo que hallan por áhi
Como granitos de máiz
Siembran los peores ejemplos
Y se viene abajo el templo
De la decencia del país

Detrás del ruido del oro
Van los maulas como hacienda
No hay flojo que no se venda
Por una sucia moneda
Más siempre en mi Patria queda
Gauchaje que la defienda

Cantor que cante a los pobres
Ni muerto se ha de callar
Pues ande vaya a para
El canto de ese cristiano
No ha de faltar el paisano
Que lo haga resucitar

Hoy que ha salido un poquito
De Sol pa'l trabajador
No falta más de un cantor
Que lo cante libremente
Pero sabe mucha gente
Que primero canté yo

El estanciero presume
De gauchismo y arrogancia
Él cree que es extravagancia
Que su peón viva mejor
Más, no sabe ese señor
Que por su peón tiene estancia

Aquel que tenga sus reales
Hace muy bien en cuidarlos
Pero si quiere aumentarlos
Que la ley no se haga el sordo
En todo puchero gordo
Los choclos se vuelve marlos

Una vuelta, sin trabajo
Andaba por Tucumán
Y en una fonda, ande van
Cantores de madrugada
Me acerqué pa la payada
Que siempre ha sido mi afán

Aunque extrañando la monta
Me le apilé a un instrumento
Y al cabo de algún momento
Le di puerta a una baguala
Con una coplita rala
De esas que llevan los vientos

Fuera tal vez la guitarra
¡Tan lindo como sonaba!
Mi corazón remontaba
Tristezas de los caminos
Y lo maldije al destino
Que tantas penas me daba

Un hombre se me acercó
Y me dijo: ¿Qué hace acá?
Viaje pa la gran ciudad
Que allá lo van a entender
Ahí tendrá fama, placer
Y plata pa regalar

¡Para que lo habré escuchao!
¡Si era la voz del Mandinga!
Buenos Aires, ciudá gringa
Me tuvo muy apretao
Tuitos se hacían a un lao
Como cu erpo a la jeringa

Y eso que no vine pobre
Pues traiba alpargatas nuevas
Las viejas pa' cuando llueva
En la alforja las metí
Un pantalón color gris
Y un saco tirando a leva

Saltando de radio en radio
Anduve, figuresé
Cuatro meses me pasé
En partidas malogradas
Nadie aseguraba nada
Y sin plata me quedé

Vendí mis alforjas
Mi guitarra, ¡la vendí!
En mi pobreza, ay de mí
Me hubiera gustao guardarla
¡Tanto que me ha costao comprarla!
Pero, en fin todo perdí

¡Vihuela, dónde andarás
Qué manos te están tocando
Noches eternas pensando
Siquiera como consuelo
Que sea un canto de este suelo
Lo que te están arrancando!

Cuando el máiz está en barbecho
Luce un color brillantón
Las hebras, como un nailón
Presumen con sus lindezas
Pero agachan la cabeza
Si las agarra el carbón

Igual me pasaba a mí
En aquellos tiempos idos
Joven, fuerte, presumido
Y cuando se acabó el queso
Volví en un triste regreso
Poblada l'alma de olvidos

Cosas de la juventud
¡Malhaya, dónde andarás!
Aura que estoy bataraz
De tanto cambiar el pelo
Recuerdo aquellos desvelos
Pero no miro p'atrás

Me volví pa'l Tucumán
Nuevamente a padecer
Y en eso de andar y ver
Se pasaron muchos años
Entre penas, desengaños
Esperanzas y placer

Más, no jue tiempo perdido
Asegún lo vi después
Porque supe bien como es
La vida de los paisanos
De todos me sentí hermano
Del derecho y del revés

Siempre recuerdo los tiempos
En que iedras o pasé
Los cerros que atravesé
Buscando lo que no hallaba
Y hasta a veces me quedaba
Por esos campos de a pie

La vida me fue enseñando
Lo que vale una guitarra
Por ella anduve en las farras
Tal vez hecho un estropicio
Y casi me agarró el vicio
Con sus invisibles garras

Menos mal que adentro llevo
Lo que la tierra me dio
Patria, raza o que sé yo
Pero que me iba salvando
Y así, seguí caminando
Por los caminos de Dios

La cosas estaba en pensar
Que al pulsar el instrumento
Hay que dar con sentimiento
Toda la fuerza campera
Pero nadie larga afuera
Si no tiene nada adentro

La guitarra es palo hueco
Y pa tocar algo bueno
El hombre debe estar lleno
De claridades internas
¡Pa sembrar coplas eternas
La vida es un buen terreno!

Si el rezar brinda consuelos
Al que consuelo precisa
Igual que cristiano en misa
O matrero en medio 'el monte
Yo rezo en los horizontes
Cuando la tarde agoniza

Queda callada la pampa
Cuando se ausenta la luz
El chajá y el avestruz
Van buscando la espesura
Y se agranda en la llanura
La soledad del ombú

Entonces, igual que un poncho
A uno lo envuelve la tierra
Desde el llano hasta la sierra
Se va una sombra extendiendo
Y el alma va comprendiendo
Las cosas que el mundo encierra

Ahí está el justo momento
De pensar en el destino
Si el hombre es un peregrino
O busca amor y querencia
O si cumple la sentencia
De morir en los caminos

En el Norte vide cosas
Que ya nunca he de olvidar
Yo vide gauchos peliar
Con facones caroneros
O con machetes cañeros
Que el verlos hacía temblar

Rara vez mata el paisano
Porque ese instinto no tiene
El duelo criollo se aviene
Por no recular ni un tranco
Hace saber que no es manco
Y en el peliar se entretiene

No hay serrano sanguinario
Ni coya conversador
El más capaz domador
Jamás cuenta sus hazañas
Y no les tienta la caña
Porque el morao es mejor

Cada pago se aficiona
A una forma de peliar
Y aquel que quiera guapear
Antes tendrá que advertir
Que para saber salir
Hay que aprender a dentrar

Se agarran a puñetazos
Igual que en cualesquier parte
Pero es una cencia aprte
Usar los modos del pago
Ahí se pone fiero el trago
Como dijo don Narvarte

Cordobés, pa la pegrada
Riojano, pa'l rebecaso
Chileno, pa'l caballaso
Salteño, con daga en mano
Y es un rey el tucumano
Pa peliar a cabezasos

Siempre el criollo ha de peliar
De noche y medio machao
Es una pena, cuñao
Que a veces por una tuna
Se nublen noches de Luna
Y cielitos estrellaos

Una canción sale fácil
Cuando uno quiere cantar
Cuestión de ver y pensar
Sobre las cosas del mundo
Si el río es ancho y profundo
Cruzo el que sabe nadar

Que otros canten alegrías
Si es que alegres han vivido
Que yo también he sabido
Dormirme en esos engaños
Pero han sido más los años
De porrazos recibidos

Nadie podrá señalarme
Que canto por amargao
Si he pasao lo que he pasao
Quiero servir de advertencia
El rodar no será cencia
Pero tampoco es pecao

Yo he caminao por el mundo
He cruzao tierras y mares
Sin fronteras que me pare
Y en cualesquiera guarida
Yo he cantao, tierra querida
Tus dichas y tus pesares

A veces, caiban al canto
Como vacaje a la aguada
Para escuchar mis versadas
Hombres de todos los vientos
Trenzando sus sentimientos
Al compás de la encordada

Pobre de aquel que no sabe
Del canto las hermosuras
La vida, la más oscura
La que tiene más quebrantos
Hallará siempre en el canto
Consuelo pa su tristura

Dicen que no tiene canto
Los ríos que son profundos
Más yo aprendí en este mundo
Que el que tiene más hondura
Canta mejor por se hondo
Y hace mil de su amargura

Con los tumbos del camino
Se entran a torcer las cargas
Pero es ley que en huella larga
Deberán acomodarse
Y aquel que llega a olvidarse
Las ha de pasar amargas

Amigos, voy a dejar
Está mi parte cumplida
En la forma preferida
De una milonga pampeana
Canté de manera llana
Ciertas cosas de la vida

Aura me voy, no sé adónde
Pa' mí todo rumbo es güeno
Los campos, con ser ajenos
Los cruzo de un galopito
Guarida no necesito
Yo sé dormir al sereno

Siempre hay alguna tapera
En la falda de una sierra
Y mientras siga esta guerra
De injusticias para mí
Yo he de pensar desde allí
Canciones para mi tierra

Y aunque me quiten la vida
O engrillen mi libertad
¡Y aunque chamusquen quizá
Mi guitarra en los fogones
Han de vivir mis canciones
En l'alma de los demás!

¡No me nuembren, que es pecao
Y no comenten mis trinos!
Yo me voy con mi destino
Pa'l lao donde el Sol se pierde
¡Tal vez alguno se acuerde
Que aquí cantó un argentino!

O Cantor Perseguido

Com licença, vou entrar
Embora não seja convidado
Mas na minha terra, um churrasco
Não é de ninguém e é de todos
Eu vim cantar do meu jeito
Depois que já tiver assado

Não tenho Deus pra pedir
Uma folguinha nessa ocasião
Nem posso pedir perdão
Se ainda não fiz nada de errado
Veremos quando tudo acabar
Mas isso é outra questão

Eu sei que muitos dirão
Que peco por ousadia
Se solto meu pensamento
Pro caminho que já escolhi
Mas sempre fui assim
Cavalgador contra o vento

Isso eu levo na veia
Desde meu tataravô
Gente pé no chão
Foram meus antepassados
Crioulos de quatro províncias
E com índios misturados

Meu avô foi carreteiro
Meu pai foi domador
Nunca procurou um doutor
Pois curavam com ervas
Ou ouvindo os murmúrios
De um estilo da minha flor

Como bom rancho de caipira
Nunca faltou uma corda
Daquelas que parecem nada
Mas que são sonoras
Conforme o canto e a hora
A alma ficava massageada

Meu pai era sábio
Pelo muito que rodou
E depois que tinha cantado
Desafinava a quarta e a prima
E colocava um poncho por cima
Pra não falar demais

A sangue tem razões
Que fazem engordar as veias
Dor sobre dor e penas
Fazem a gente gritar
A areia é um punhadinho
Mas há montanhas de areia

Não sei se meu canto é lindo
Ou se será meio triste
Nunca fui canário, nem existe
Plumagem mais ordinária
Eu sou pássaro corsário
Que não conhece o alpiste

Voo porque não me arrasto
Que arrastar-se é a ruína
Ninho em árvore de espinhos
Assim como na cordilheira
Sem ouvir as bobagens
De quem voa como galinha

Não me aproximo assim
Dos jardins floridos
Sem querer vivo avisado
Pra não pisar no palito
Há pássaros que sozinhos
Se prendem por serem presumidos

Embora muito tenha sofrido
Não me prende a prudência
É uma falsa experiência
Viver tremendo a tudo
Cada um tem seu modo
A rebeldia é minha essência

Pobre nasci e pobre vivo
Por isso sou delicado
Estou com os da minha laia
Apertando todos juntos
Pra fazer novo o que é velho
E ver o mundo mudado

Eu sou do povo
Não sou flor de estufa
Sou como o trevo pampeano
Cresço sem fazer barulho
Me aperto contra as ervas
E assim aguento o pampeiro

Acostumado às serras
Nunca me sei marear
E se me sinto elogiado
Vou indo devagar
Mas aquele que é metido
Paga pra se fazer notar

Se alguém me chama de senhor
Agradeço a homenagem
Mas sou gaúcho entre os gaúchos
E sou nada entre os sábios
E são pra mim os agravos
Que fazem ao povo

A vaidade é erva daninha
Que envenena toda horta
É preciso estar alerta
Manejando o enxadão
Mas não falta o homem
Que a rega até na sua porta

O trabalho é coisa boa
É o melhor da vida
Mas a vida é perdida
Trabalhando em campo alheio
Uns trabalham como trovão
E é pra outro a chuva

Trabalhei em uma pedreira
De pedrinhas de afiar
Quarenta sabiam pagar
Por cada pedra polida
E era a seis pesos vendidas
Nesse negócio

Mal o Sol saía
Já estava a marteladas
E entre dois a abraços
Com os tamanhos pé-grandes
E por aqueles moldes
As mãos feitas em pedaços

Outra vez fui padeiro
E lenhador em um quebra-chá
Carreguei blocos de sal
E também descasquei canas
E um punhado de outras façanhas
Pra meu bem ou pra meu mal

Buscando me desanalfabetizar
Fui ajudante de cartório
A letra miúda fazia
Pra não desperdiçar selo
E era também apertado
O salário que recebia

Cansado de tantas misérias
Me mandei pro Tucumã
Lapacho, aliso, arrayán
E machado com os algarrobos
Um e cinquenta! Era roubo
Pra que um tenha esse afã

Sem estar fixo em um lado
A todo trabalho eu fazia
E assim aconteceu que um dia
Que andava de benteveo
Me deparei com um rebanho
Que vinha de Salta

Me deu vontade de andar
E conversei com o capataz
E assim, de repente
O homem me perguntou
Tem mula? Como não
Eu disse e fome, de mais

Na semana daquilo
Repetia cordilheiras
Encostas, subidas e ladeiras
Sempre pro lado do poente
Bebendo água de vertente
E aguentando as solas

Talvez outro tenha rodado
Tanto quanto eu rodei
E lhe juro, creiam-me
Que vi tanta pobreza
Que pensei com tristeza
Deus por aqui não passou

Uma vaca se despencou
Causa da cerração
E nos pegou a oração
Despelando e fazendo assado
Desde esse dia, cunhado
Se me gastou meu facão

Me sacudi das geadas
Quando desci dos Andes
E andei em grandes estâncias
Cuidando de uns parelhos
Trompeta, tapa e chapéu
Mas pros peões, de onde

A peonada, ao ar livre
O patrão, em Buenos Aires
Nós, o cu ao ar
Com as caras molhadas
E a fazenda de invernada
Mais reluzente que um frade

O estancieiro tinha
Também seus canaviais
E nos tempos de outono
Juntávamos os andrajos
E íamos pra baixo
Deixando os pedregais

Lá nos amontoavam
Em lote com outros crioulos
Cada um buscava um buraco
Onde se esconder
E passávamos a vida
Sofrendo e sem apoio

Faltar, não faltava nada
Vinho, café e alpargatas
Se eu revolvi as patas
Em gatos e chacareras
Recién a coisa era feia
Ao ir cobrar as latas

Que vida mais desigual!
Tudo é ruindade e patranha
Descascar cana é uma façanha
De quem nasceu pra rigor
Lá havia um só dulçor
E estava dentro da cana

Era um consolo pro pobre
Andar cheirando a vinacho
Homens grandes e meninos
Como malditos em vida
Escravos da bebida
Se passavam bêbados

Tristes domingos do sul
Os que eu vi e vivi!
Desparramados e dormidos
Na areia amanheciam
E o melhor sonhavam
Com a morte ou o esquecimento

Riojanos e santiagueños
Salteños e tucumanos
Com o facão na mão
Viravam canas maduras
Passando as amarguras
E aguentando como irmãos

Rancho coberto com malva
Moradia do pelador!
No meio desse rigor
Não faltava uma vihuela
Com que o pobre se consola
Cantando coplas de amor

Eu também, que desde garoto
Unido ao canto cresci
Mais de um barato pedi
E pros peões cantava
O que a eles acontecia
Também me acontecia a mim!

Quando eu aprendi a cantar
Armava com poucos rolos
E na beira de um arroio
Debaixo das ramas de um salgueiro
Cresci olhando no leito
Meus sonhos de pobre criollo

Quando senti uma alegria
Quando uma dor me golpeou
Quando uma dúvida mordeu
Meu coração de caipira
Do fundo dos campos
Veio um canto e me curou

Naqueles tempos passavam
Coisas que não passam mais
Cada um tinha um cantar
Ou copla de noite passada
Formas de curar a ferida
Que sangra no dia a dia

Alguns cantavam bem
Outros, pobres, mais ou menos
Mas não eram cantos alheios
Embora marca não tinham
E todos se entretinham
Guitarreando até o amanhecer

Por ali se chegava um mestre
Desses de letras de cidade
Juntava a turma de versados
Que iam depois a um livro
E o homem forrava o saco
Com o que outros pensaram

Os peões formavam versos
Com suas antigas dores
Depois vinham os senhores
Com um caderno na mão
Copiam o canto caipira
E se acham escritores

O criollo cuida de seu flete
Sua guitarra e sua mulher
Sente que enfrenta um dever
Cada vez que dá a mão
E embora pra tudo é baqueano
Só o canto há de perder

Coplas que o acompanharam
Nas quebradas desertas
Aromas de flores mortas
E de patriadas vividas
Foram a luz acesa
Para suas noites acordadas!

Se aflije se se perde
Um bozal, um manejador
Mas não sente furor
Se ao ouvir uma trova
Vem um pueblero e lhe rouba
Seu melhor canto de amor

Com certeza, se um pensa
Encontra o nó da meada
Porque a copla mais velha
Como a raiz da vida
Tem a alma por abrigo
Que é onde aninham as queixas

Por isso o homem ao cantar
Com emoção verdadeira
Joga sua pena pra fora
Pra que a levem os ventos
E assim, pelo menos um momento
Se alivia sua angústia

Não é que não ame sua trova
Nem que despreze seu canto
É como quando um quebranto
Na noite dos campos
Faz afrouxar o caipira
E o vento leva o choro

Em assuntos de cantar
A vida nos vai ensinando
Que só se vai voando
A copla que é levinha
Sempre caça pombinhas
Qualquer um que anda caçando

Mas se o canto é protesto
Contra a lei do patrão
Se arrasta de peão a peão
Em um profundo murmúrio
E marcha ao ras das ervas
Como chasque em um malón

Podem se perder mil trovas
Onde se cantem amores
Versos de alegrias, prazeres
Corridas e diversões
Suspiros de corações
E líricos padecimentos

Mas se a copla conta
Da história do povo
Onde o peão vira a noria
Das misérias sofridas
Essa, fica presa
Como abrojo na memória!

O que nos fez felizes
Talvez se possa esquecer
Os anos em seu passar
Mudarão os pensamentos
Mas angústias e tormentos
São marcas que hão de durar

Essas coisas que eu penso
Não saem por acaso
Pra formar minha experiência
Eu mastigo antes de engolir
Foi longo o rodar
De onde tirei a advertência

Se um toca a guitarra
Pra cantar coisas de amor
De potros, de domador
Da serra e das estrelas
Dizem: Que coisa mais bela!
Se canta que é um primor!

Mas se um, como Fierro
Por ali se larga opinando
O pobre se vai aproximando
Com as orelhas atentas
E o rico vê a porta
E se afasta recuando

Deve traçar bem sua melodia
Quem se tem por cantor
Porque só o impostor
Se acomoda em toda pegada
Que escolha uma só estrela
Quem quiser ser semeador

Na hora de escolher
Que o homem olhe pra dentro
Onde se fazem os encontros
De pensamentos e sentimentos
Depois que atire onde atire
Com a consciência por centro

Há diferentes montões
Uns grandes e outros pequenos
Se vai pro montão do rico
O pobre que pensa pouco
Atrás dos equívocos
Vêm os perjuricos

Eu venho de muito abaixo
E muito acima não estou
Ao pobre meu canto dou
E assim passo contente
Porque estou no meu elemento
E aí valho pelo que sou

Se alguma vez cantei
Diante de patrões barrigudos
Fui picaneando as razões
Profundas do pobrerio
Eu não traio os meus
Por palmas nem patacones

Embora cante em todo rumo
Tenho um rumo preferido
Sempre cantei estremecido
As penas do povo
A exploração e o ultraje
De meus irmãos queridos

Pra que mudassem as coisas
Busquei rumo e me perdi
Com o tempo, percebi
E peguei por bom caminho
Antes de tudo, argentino
E a minha bandeira segui!

Eu sou do norte e do sul
Do campo e do litoral
E ninguém tome a mal
Se há mil gramas no quilo
Onde quer que eu esteja tranquilo
Mas montado, sou bagual

O cantor deve ser livre
Pra desenvolver sua essência
Sem buscar a conveniência
Nem se alistar com padrinhos
Desses caminhos obscuros
Eu já tenho a experiência

Eu canto, por ser antigos
Cantos que já são eternos
E até parecem modernos
Pelo que neles vemos
Com o canto nos tapamos
Pra aquecer os invernos

Eu não canto aos tiranos
Nem por den do patrão
O pilantra e o trapalhão
Que se arranjem por seu lado
Com payadores comprados
E cantores de salão

Pela força do meu canto
Conheço cela e penal
Com ferocidade sem igual
Mais de uma vez fui golpeado
E ao calabouço jogado
Como lata no lixo

Pode-se matar um homem
Podem queimar sua casa
Destruir sua guitarra
Mas o ideal da vida
Esse é lenha acesa
Que ninguém há de apagar!

Os maus se vão se levantando
Tudo o que acham por aí
Como grãos de milho
Semear os piores exemplos
E desmorona o templo
Da decência do país

Atrás do barulho do ouro
Vão os malandros como gado
Não há frouxo que não se venda
Por uma moeda suja
Mas sempre em minha Pátria fica
Povo que a defenda

Cantor que cante aos pobres
Nem morto há de se calar
Pois onde quer que vá parar
O canto desse cristão
Não há de faltar o caipira
Que o faça ressuscitar

Hoje que saiu um pouquinho
De Sol pro trabalhador
Não falta mais de um cantor
Que o cante livremente
Mas sabe muita gente
Que primeiro cantei eu

O estancieiro presume
De gauchismo e arrogância
Ele acredita que é extravagância
Que seu peão viva melhor
Mas, não sabe esse senhor
Que por seu peão tem estância

Aquele que tiver seus reais
Faz muito bem em cuidá-los
Mas se quiser aumentá-los
Que a lei não se faça surda
Em todo caldeirão gordo
Os milhos se tornam marlos

Uma vez, sem trabalho
Andava por Tucumã
E em uma estalagem, onde vão
Cantores de madrugada
Me aproximei da payada
Que sempre foi meu afã

Embora sentindo falta da montaria
Me empilhei a um instrumento
E ao cabo de algum momento
Dei passagem a uma baguala
Com uma coplita rala
Daquelas que levam os ventos

Fora talvez a guitarra
Tão linda como soava!
Meu coração remontava
Tristezas dos caminhos
E amaldiçoei o destino
Que tantas penas me dava

Um homem se aproximou
E me disse: O que faz aqui?
Viaje pra grande cidade
Que lá vão te entender
Aí terá fama, prazer
E grana pra dar

Pra que o ouvi!
Se era a voz do Mandinga!
Buenos Aires, cidade gringa
Me teve muito apertado
Todos se faziam de lado
Como corpo na seringa

E isso que não vim pobre
Pois trazia alpargatas novas
As velhas pra quando chover
Na alforja as meti
Uma calça cinza
E um paletó puxando pra leve

Saltando de rádio em rádio
Andei, imagine
Quatro meses passei
Em partidas malogradas
Ninguém assegurava nada
E sem grana fiquei

Vendi minhas alforjas
Minha guitarra, a vendi!
Na minha pobreza, ai de mim
Me teria gostado guardá-la
Tanto que me custou comprá-la!
Mas, enfim, tudo perdi

Vihuela, onde andarás
Que mãos te estão tocando
Noites eternas pensando
Pelo menos como consolo
Que seja um canto deste solo
O que te estão arrancando!

Quando o milho está em pousio
Luce uma cor brilhante
As fibras, como um nylon
Presumem com suas belezas
Mas abaixam a cabeça
Se as pega o carvão

Igual me passava a mim
Naqueles tempos idos
Jovem, forte, presumido
E quando acabou o queijo
Voltei em um triste retorno
Pobres da alma de esquecimentos

Coisas da juventude
Maldita, onde andarás!
Aura que estou bataraz
De tanto mudar o cabelo
Lembro aqueles desvelos
Mas não olho pra trás

Voltei pro Tucumã
Novamente a padecer
E nisso de andar e ver
Se passaram muitos anos
Entre penas, desenganos
Esperanças e prazeres

Mas, não foi tempo perdido
Segundo vi depois
Porque soube bem como é
A vida dos caipiras
De todos me senti irmão
Do direito e do avesso

Sempre lembro os tempos
Em que pedras passei
Os cerros que atravessei
Buscando o que não achava
E até às vezes ficava
Por esses campos a pé

A vida me foi ensinando
O que vale uma guitarra
Por ela andei nas festas
Talvez feito um estropício
E quase me pegou o vício
Com suas garras invisíveis

Menos mal que dentro levo
O que a terra me deu
Pátria, raça ou sei lá
Mas que me ia salvando
E assim, segui caminhando
Pelos caminhos de Deus

A coisa estava em pensar
Que ao tocar o instrumento
Há que dar com sentimento
Toda a força camponesa
Mas ninguém larga pra fora
Se não tem nada dentro

A guitarra é pau oco
E pra tocar algo bom
O homem deve estar cheio
De claridades internas
Pra semear coplas eternas
A vida é um bom terreno!

Se rezar traz consolos
Ao que precisa de consolo
Igual que cristão em missa
Ou matrero em meio ao monte
Eu rezo nos horizontes
Quando a tarde agoniza

Fica calada a pampa
Quando se ausenta a luz
O chajá e o avestruz
Vão buscando a espessura
E se amplia na planície
A solidão do ombú

Então, igual a um poncho
A terra envolve um
Desde o campo até a serra
Se vai uma sombra se estendendo
E a alma vai compreendendo
As coisas que o mundo encerra

Aí está o justo momento
De pensar no destino
Se o homem é um peregrino
Ou busca amor e carinho
Ou se cumpre a sentença
De morrer nos caminhos

No Norte vi coisas
Que já nunca vou esquecer
Eu vi gaúchos brigar
Com facões caroneros
Ou com machetes cañeros
Que o ver fazia tremer

Rara vez mata o caipira
Porque esse instinto não tem
O duelo criollo se avinha
Por não recuar nem um passo
Faz saber que não é manco
E em brigar se entretém

Não há serrano sanguinário
Nem coya conversador
O mais capaz domador
Jamais conta suas façanhas
E não se tenta a cana
Porque o morao é melhor

Cada pago se aficiona
A uma forma de brigar
E aquele que quiser guapear
Antes terá que advertir
Que pra saber sair
Há que aprender a entrar

Se agarram a socos
Igual que em qualquer parte
Mas é uma ciência à parte
Usar os modos do pago
Aí se põe fero o trago
Como disse don Narvarte

Cordobês, pra pegada
Riojano, pra rebentação
Chileno, pra cavalgada
Salteño, com faca na mão
E é um rei o tucumano
Pra brigar a cabeçadas

Sempre o criollo há de brigar
De noite e meio machado
É uma pena, cunhado
Que às vezes por uma tuna
Se nublam noites de Lua
E céus estrelados

Uma canção sai fácil
Quando um quer cantar
Questão de ver e pensar
Sobre as coisas do mundo
Se o rio é largo e profundo
Cruzo o que sabe nadar

Que outros cantem alegrias
Se é que alegres viveram
Que eu também soube
Dormir nesses enganos
Mas foram mais os anos
De porradões recebidos

Ninguém poderá me apontar
Que canto por amargado
Se passei o que passei
Quero servir de advertência
O rodar não será ciência
Mas também não é pecado

Eu andei pelo mundo
Cruzei terras e mares
Sem fronteiras que me parem
E em qualquer abrigo
Eu cantei, terra querida
Tuas alegrias e tuas dores

Às vezes, caem ao canto
Como gado à aguada
Pra ouvir minhas versadas
Homens de todos os ventos
Trançando seus sentimentos
Ao compasso da corda

Pobre daquele que não sabe
Das belezas do canto
A vida, a mais escura
A que tem mais quebras
Sempre encontrará no canto
Consolo pra sua tristeza

Dizem que não tem canto
Os rios que são profundos
Mas eu aprendi neste mundo
Que o que tem mais profundidade
Canta melhor por ser fundo
E faz mil de sua amargura

Com os tombos do caminho
Entram a torcer as cargas
Mas é lei que em trilha longa
Deverão se acomodar
E aquele que chega a esquecer
As há de passar amargas

Amigos, vou deixar
Está minha parte cumprida
Na forma preferida
De uma milonga pampeana
Cantei de maneira simples
Certas coisas da vida

Agora me vou, não sei aonde
Pra mim todo rumo é bom
Os campos, com ser alheios
Os cruzo de um galopinho
Abrigo não preciso
Eu sei dormir ao sereno

Sempre há alguma tapera
Na encosta de uma serra
E enquanto seguir esta guerra
De injustiças pra mim
Eu hei de pensar de lá
Canções pra minha terra

E embora me tirem a vida
Ou engrilhem minha liberdade
E embora chamusquem talvez
Minha guitarra nas fogueiras
Hão de viver minhas canções
Na alma dos demais!

Não me nomeiem, que é pecado
E não comentem meus trinos!
Eu me vou com meu destino
Pro lado onde o Sol se perde
Talvez alguém se lembre
Que aqui cantou um argentino!