Destino Del Canto (poema)
Nada resulta superior al destino del canto.
Ninguna fuerza abatirá tus sueños,
Porque ellos se nutren con su propia luz.
Se alimentan de su propia pasión.
Renacen cada día, para ser.
Sí, la tierra señala a sus elegidos.
El alma de la tierra, como una sombra, sigue a los seres
Indicados para traducirla en la esperanza, en la pena,
En la soledad.
Si tú eres el elegido, si has sentido el reclamo de la tierra,
Si comprendes su sombra, te espera
Una tremenda responsabilidad.
Puede perseguirte la adversidad,
Aquejarte el mal físico,
Empobrecerte el medio, desconocerte el mundo,
Pueden burlarse y negarte los otros,
Pero es inútil, nada apagará la lumbre de tu antorcha,
Porque no es sólo tuya.
Es de la tierra, que te ha señalado.
Y te ha señalado para tu sacrificio, no para tu vanidad.
La luz que alumbra el corazón del artista
Es una lámpara milagrosa que el pueblo usa
Para encontrar la belleza en el camino,
La soledad, el miedo, el amor y la muerte.
Si tú no crees en tu pueblo, si no amas, ni esperas,
Ni sufres, ni gozas con tu pueblo,
No alcanzarás a traducirlo nunca.
Escribirás, acaso, tu drama de hombre huraño,
Solo sin soledad ...
Cantarás tu extravío lejos de la grey, pero tu grito
Será un grito solamente tuyo, que nadie podrá ya entender.
Sí, la tierra señala a sus elegidos.
Y al llegar el final, tendrán su premio, nadie los nombrará,
Serán lo "anónimo",
Pero ninguna tumba guardará su canto ...
Destino do Canto (poema)
Nada é superior ao destino do canto.
Nenhuma força derrubará seus sonhos,
Porque eles se alimentam da própria luz.
Se nutrem da própria paixão.
Renascem a cada dia, para existir.
Sim, a terra aponta seus escolhidos.
A alma da terra, como uma sombra, segue os seres
Destinados a traduzi-la na esperança, na dor,
Na solidão.
Se você é o escolhido, se sentiu o chamado da terra,
Se compreende sua sombra, te espera
Uma tremenda responsabilidade.
A adversidade pode te perseguir,
O mal físico te afligir,
A pobreza te cercar, o mundo te ignorar,
Podem zombar e te negar os outros,
Mas é inútil, nada apagará a chama da sua tocha,
Porque não é só sua.
É da terra, que te apontou.
E te apontou para seu sacrifício, não para sua vaidade.
A luz que ilumina o coração do artista
É uma lâmpada milagrosa que o povo usa
Para encontrar a beleza no caminho,
A solidão, o medo, o amor e a morte.
Se você não acredita no seu povo, se não ama, nem espera,
Nem sofre, nem se alegra com seu povo,
Nunca conseguirá traduzi-lo.
Você escreverá, talvez, seu drama de homem solitário,
Só sem solidão ...
Cantará sua desorientação longe do rebanho, mas seu grito
Será um grito apenas seu, que ninguém poderá entender.
Sim, a terra aponta seus escolhidos.
E ao chegar o fim, terão seu prêmio, ninguém os nomeará,
Serão o "anônimo",
Mas nenhuma tumba guardará seu canto ...
Composição: Atahualpa Yupanqui