395px

Elogio de La Pampa

Atahualpa Yupanqui

Elogio de La Pampa

Solo un inmenso mar pudo detener su geografía inconmensurable
Un límite de barrancas profundas, de duras rocas golpeadas por oleajes sin tregua
Altas peñas mangruyando siglos de soledad azul y furias blancas
Todo esto fue necesario para fijar la frontera de esa llanura infinita que los criollos llamamos con el nombre más indiano, más hermoso, pampa

La pampa es como una guitarra verde que nunca calla su voz
Casi dos siglos acunaron sus danzas ejemplares, el dolor
Y la gracia cabían en las coplas mientras la cruz del sur marca
El rumbo a los viajeros sin brújula
Y el corazón del gaucho galopa siempre adelante
Del caballo en la esperanza o detrás del caballo en el adiós

Cambian las formas, se desgastan, se renuevan y el alma de la pampa serena
Y pensativa mantiene su jagüel sensible para no perder
El verdadero color de su espíritu

Sufre etapas de confusión, de desesperanza
Corren a veces aires de extranjería insubstancial, pero llegan las furias del viento pampero y se alejan los nubarrones y el cielo queda limpio

El alma de la tierra es luz permanente presente en la flor del cardo
En el aire que dialoga con los trebolares
En la soledad de los últimos ombúes
En el paisano que cruza silencioso la distancia como arreando
Una tropilla de leyendas sobre ese mar de yerbas
Que nosotros llamamos con el nombre más indiano
Y más hermoso, pampa

Elogio de La Pampa

Somente um imenso mar poderia parar sua geografia imensurável
Um limite de barrancos profundos, de rochas duras atingidas por ondas sem trégua
Rochas altas segurando séculos de solidão azul e fúria branca
Tudo isso foi necessário para fixar a fronteira daquela planície infinita que nós crioulos chamamos com o nome mais indiano, mais bonito, pampa

O pampa é como uma guitarra verde que nunca silencia sua voz
Quase dois séculos embalaram suas danças exemplares, a dor
E a graça se encaixa nos dísticos enquanto a cruz sul marca
O curso para viajantes sem bússola
E o coração do gaúcho sempre galopa para a frente
Do cavalo na esperança ou atrás do cavalo no adeus

As formas mudam, desgastam-se, renovam-se e a alma dos pampas é serena
E atencioso mantém seu jagüel sensível para não perder
A verdadeira cor do seu espírito

Sofre estágios de confusão, de desesperança
Às vezes, ares de alienígenas não substanciais correm, mas os fogos do vento pampero chegam e as nuvens se afastam e o céu está limpo

A alma da terra é luz permanente presente na flor do cardo
No ar que dialoga com os trebolares
Na solidão dos últimos ombúes
No camponês que silenciosamente atravessa a distância como dirigir
Um monte de lendas sobre esse mar de ervas
Que chamamos com o nome mais indiano
E mais bonita, pampa

Composição: Atahualpa Yupanqui