395px

Quase Feliz

Augusto Blanca

Casi Feliz

Casi feliz, al borde casi,
o más allá, de la mitad del mundo,
casi capaz, llegando casi,
o más acá, de la marea plena.

Con los zapatos plenos de sargazos,
con tres pocos de sol en el bolsillo,
con un sabor a sal y azúcar parda,
con escaso equipaje y mucho canto,
con la humedad del último aguacero,
con el verde, el violeta, el amarillo.

Con la prudencia del escarmentado,
con la tranquilidad y el desatino,
con los árboles, los libros y los hijos,
con las cuentas saldadas para siempre,
con las manos ausentes de limosnas,
con la satisfacción y el descontento.

Con un mucho de ron y de locuras,
con amores perdidos y ganados,
con caprichos y fugas y regresos,
con la mujer amante y los amigos,
con fragmentos de sueños realizados.

Con hermanos lejanos y presentes,
con Martí, con Rirri, con Sor Juana,
con Unicornios, con Yolandas, con Auroras,
con Matamoros, con Vivaldis y Adalbertos,
con Aconcaguas y Lomas de Campanas.

Con el parque de G y los gorriones,
con la Calle Enramada y las canciones,
con Santiagos, con Gerardos y con Varelas,
con Urquijos, con Ramiros y con Chispas,
con los mangos bizcochuelos y aceitunas,
con mis mares, mis naufragios y mis lunas.

Casi feliz, casi capaz,,
casi infantil, anciano casi.

Con la cachaza de abril del Pan de Azúcar,
con el barcito de F y los aseres,
con "lo Moreno", "lo Mestre", "lo García",
con "el Choco", Ruysdael, la maravilla,
con la fealdad, con las hieles y las mieles,
y el romerillo insistiendo entre los rieles.

Ya de regreso al puerto de partida,
con el velamen raído y luminoso,
son tan hermosas mis profundas cicatrices
y hay tanto amor sin estrenar por dentro
que hoy me siento casi feliz, casi feliz, casi feliz
pero sin remordimientos.

Casi feliz, casi capaz,
casi infantil, anciano casi...
Casi...

Quase Feliz

Quase feliz, quase à beira,
ou além, da metade do mundo,
quase capaz, chegando quase,
ou mais aqui, da maré cheia.

Com os sapatos cheios de sargaços,
com três punhados de sol no bolso,
com um gosto de sal e açúcar mascavo,
com pouca bagagem e muito canto,
com a umidade da última chuva,
com o verde, o violeta, o amarelo.

Com a prudência de quem já aprendeu,
com a tranquilidade e a loucura,
com as árvores, os livros e os filhos,
com as contas pagas pra sempre,
com as mãos vazias de esmolas,
com a satisfação e o descontentamento.

Com muito rum e loucuras,
com amores perdidos e ganhos,
com caprichos, fugas e retornos,
com a amante e os amigos,
com fragmentos de sonhos realizados.

Com irmãos distantes e presentes,
com Martí, com Rirri, com Sor Juana,
com unicórnios, com Yolandas, com Auroras,
com Matamoros, com Vivaldis e Adalbertos,
com Aconcaguas e Lomas de Campanas.

Com o parque de G e os pardais,
com a Rua Enramada e as canções,
com Santiagos, com Gerardos e com Varelas,
com Urquijos, com Ramiros e com Chispas,
com os mangos bizcochuelos e azeitonas,
com meus mares, meus naufrágios e minhas luas.

Quase feliz, quase capaz,
quase infantil, quase idoso.

Com a calma de abril do Pão de Açúcar,
com o barzinho de F e os aseres,
com "o Moreno", "o Mestre", "o García",
com "o Choco", Ruysdael, a maravilha,
com a feiura, com as amarguras e as delícias,
e o romerillo insistindo entre os trilhos.

Já de volta ao porto de partida,
com a vela rasgada e luminosa,
são tão lindas minhas profundas cicatrizes
e há tanto amor por estrear por dentro
que hoje me sinto quase feliz, quase feliz, quase feliz
mas sem remorsos.

Quase feliz, quase capaz,
quase infantil, quase idoso...
Quase...

Composição: