Amor En Los Tiempos
Como un caracol dentro de una flor,
como un surtidor en el valle,
como un resplandor en el corredor
de un nuevo volcán en la Luna.
Con la absolución del que ya pecó
por la comunión con la vida,
con la redención de este cazador
que dejó escapar a su presa.
Con todas las posibles condiciones
de quien se sabe solo en la batalla,
con la certeza de quien piensa que es espuma,
abandonado en una playa.
Ha pasado la vida en raudo vuelo,
se desprende la última hoja
de aquel árbol que juntos plantamos,
se deshace el castillo de arena
que soñamos imperecedero,
y llegas tú...
Llegas tú.
Te he esperado tanto, amor, en los tiempos,
se rompió la fuente y he cruzado el puente;
te he esperado tanto, sí, que hay musgo en los pasos
y mi equipaje viejo no escuchó consejo.
Te he esperado tanto que es como si el monte
evocara el canto triste del sinsonte;
te he esperado tanto, gaviota extraviada
que regresas cansada con más tiempo en la mirada.
Te he esperado tanto que en los hondos mares
se hizo cristalina la perla marina;
te he esperado tanto, tanto que confieso
no reconocerte, vaya, vaya con mi suerte;
te he esperado tanto, sí, que no sé si darte hoy
una bienvenida o una despedida...
de esperarte tanto.
Amor Nos Tempos
Como um caracol dentro de uma flor,
como uma fonte no vale,
como um brilho no corredor
de um novo vulcão na Lua.
Com a absolvição de quem já pecou
pela comunhão com a vida,
com a redenção deste caçador
que deixou escapar sua presa.
Com todas as possíveis condições
de quem se sabe só na batalha,
com a certeza de quem pensa que é espuma,
abandonado numa praia.
A vida passou em rápido voo,
a última folha se desprende
do aquele árvore que plantamos juntos,
se desfaz o castelo de areia
que sonhamos eterno,
e você chega...
Você chega.
Esperei tanto, amor, nesses tempos,
a fonte quebrou e eu cruzei a ponte;
esperei tanto, sim, que tem musgo nos passos
e minha bagagem velha não ouviu conselhos.
Esperei tanto que é como se a montanha
evocasse o canto triste do sabiá;
esperei tanto, gaivota perdida
que retorna cansada com mais tempo no olhar.
Esperei tanto que nos mares profundos
a pérola do mar se tornou cristalina;
esperei tanto, tanto que confesso
não te reconhecer, poxa, que sorte a minha;
esperei tanto, sim, que não sei se te dar hoje
uma recepção ou uma despedida...
de ter te esperado tanto.