395px

Lamento Indígena

Carlos Gardel

Queja Indiana

Ay, ay, ay!...
Ay, ay, ay!...
Por la noche se oía,
en la lejanía,
ayes de dolor...

Ay, ay, ay!...
Ay, ay, ay!...
Y el eco repetía
la queja sombría
de un fatal amor.

En la paz nocturnal, silente,
en que el campo parece tumba,
el lamento tenue retumba
sin cesar, muy tristón, hiriente;
luego un buho, de cuando en cuando,
lanza su tétrico graznido
que al oírse deja oprimido
de pesares el corazón.

Ay, ay, ay!...
Ay, ay, ay!...
Aquella almita en pena
los aires ahí llena,
con su evocación.

Ay, ay, ay!...
Ay, ay, ay!...
En la noche serena,
parece una quena
su lamentación.

En la arista del monte, un día,
sobre unas matas estirado,
al pobre indio lo han hallado
que lloraba en su agonía;
por sus males le preguntaron,
y al hablar, tristemente dijo:
Ella se fue llevando a mi hijo...
Por mi cacique moriré!

Lamento Indígena

Ai, ai, ai!...
Ai, ai, ai!...
À noite se ouvia,
em meio à distância,
gemidos de dor...

Ai, ai, ai!...
Ai, ai, ai!...
E o eco repetia
a queixa sombria
de um amor fatal.

Na paz noturna, silenciosa,
onde o campo parece um túmulo,
o lamento suave retumba
sin parar, muito triste, cortante;
depois um coruja, de vez em quando,
lança seu grito macabro
que ao ser ouvido deixa oprimido
do pesar o coração.

Ai, ai, ai!...
Ai, ai, ai!...
Aquela alma penada
preenche o ar ali,
com sua evocação.

Ai, ai, ai!...
Ai, ai, ai!...
Na noite serena,
parece uma flauta
sua lamentação.

Na beira da montanha, um dia,
sobre uns arbustos estirado,
foi encontrado o pobre índio
que chorava em sua agonia;
por suas dores lhe perguntaram,
e ao falar, tristemente disse:
Ela se foi levando meu filho...
Por meu cacique eu vou morrer!

Composição: