395px

Ao Sol do Meio-Dia

Fernando Delgadillo

Al Sol Del Mediod

El sol de medio día
sobre la capital
le pone al periférico
un calor medio oriental
la larga caravana
de carros que esperando
que avance el de adelante
si, para seguir andando
en esta fila interminable
que se va.
me recordó de pronto la ciudad
en donde vive Alí Babá.

Los carros se detienen
yo espero un largo rato
miro a mí alrededor y siento
que me arde el zapato,
la hermosa de adelante
que peina sus cabellos
y el viejo que a mi izquierda
pone cara de camello
y al radio, mi locutora favorita
dice: amor, que calor.

Ay! hermano, hermano que calor
hace en el periférico
cuando le funde el sol
el humo del escape
de los carros que respiro
me inunda la cabeza
y soy víctima de espejismos.
Los postes son palmeras,
las calles dunas de arena
y los dividen unas rayas de marfil.
Ay! Jalil

Veo rostros misteriosos
entre los conductores
que esconden más secretos
que una cueva de ladrones,
misterios de flauta
que harían bailar una lombriz
guarda ese que trae cara
de fumador de hachís

Porque allá hay mercaderes
que ofrecen convenientes
y exóticos objetos y aromas
del Medio Oriente,
y aquí los mercaderes
rematan abundantes
mercancías y contrabando
de sus puestos ambulantes
entre este olor
y gente que camina
bajo el sol,
bajo el sol.

Ay! hermano,
hermano que calor,
hace en el periférico
cuando le funde el sol,
los carros no caminan
y siento el aliento seco,
no aguanto ni la ropa,
ni la espera, ni el asiento.
La larga caravana
de carros que esperando
que avance el de adelante,
si para seguir andando
y subiendo lentamente
las dunas de concreto,
el tráfico de viernes
y el calor del pavimento
de estos días de Abril.

Ao Sol do Meio-Dia

O sol do meio-dia
sobre a capital
coloca no periférico
um calor meio oriental
a longa caravana
de carros que esperam
que avance o da frente
sim, pra continuar andando
nesta fila interminável
que vai.
me lembrou de repente a cidade
onde vive Alí Babá.

Os carros param
eu espero um bom tempo
olho ao meu redor e sinto
que meu sapato tá queimando,
a bonita da frente
que penteia seus cabelos
e o velho à minha esquerda
faz cara de camelo
e no rádio, minha locutora favorita
diz: amor, que calor.

Ai! irmão, irmão que calor
faz no periférico
quando o sol derrete
o fumaça do escapamento
dos carros que respiro
me inunda a cabeça
e sou vítima de miragens.
Os postes são palmeiras,
as ruas dunas de areia
e as dividem umas faixas de marfim.
Ai! Jalil

Vejo rostos misteriosos
entre os motoristas
que escondem mais segredos
que uma caverna de ladrões,
mistérios de flauta
que fariam uma minhoca dançar
guarda aquele que tem cara
de fumante de haxixe

Porque lá tem mercadores
que oferecem coisas
convenientes e exóticas
do Oriente Médio,
e aqui os mercadores
liquidam abundantes
mercadorias e contrabando
de suas barracas ambulantes
entre esse cheiro
e gente que caminha
sob o sol,
sob o sol.

Ai! irmão,
irmão que calor,
faz no periférico
quando o sol derrete,
os carros não andam
e sinto a boca seca,
não aguento nem a roupa,
nem a espera, nem o assento.
A longa caravana
de carros que esperam
que avance o da frente,
sim, pra continuar andando
e subindo lentamente
as dunas de concreto,
o trânsito de sexta-feira
e o calor do pavimento
desses dias de Abril.

Composição: