De La Canci De Protesta
Qué se ha dicho del cantante de protesta
que la rebeldía que había se reformó
que vistió saco y corbata,
que trae su licenciatura
como nobiliario título, que ya se le pasó.
Que ha encontrado un sitio en donde renegaba,
convirtiéndose al final en lo que tanto protestó.
Que se piensa de la canción de protesta
que era inútil y al final se comprobó
que hoy no cuenta nada nuevo
que no está de moda y que ha quedado
allá con el pasado y con los sueños
que hecho a andar.
Que es la suciedad de los años 60
que se acabaron los hippies
que esto, que otro y tanto más.
Que se canta y que revive viejas glorias
que se guarda con su estuche en un rincón
canto de contradicciones que empezaba en los demás
como todo lo que marcha para atrás.
Que la protesta es un engañamuchachos
que es para perder el tiempo y fantasear
que si es uno socialista y que otra vez
viene a joder con esos pobres
que no quieren trabajar.
Y que se ha hecho vieja esta calamidad.
Hace tiempo que se escuchan estas voces
de ese modo se han ganado su razón
con tantos malos ejemplos se diría que sus
informes son lo mismo y quien se acuerda
que llevaban dirección.
Que canciones y cantores se quejaban
de este mundo en que habitamos
por hacerlo algo mejor.
Cuando al imbécil le mostraron la luna,
sólo pudo ver el dedo del que se la señaló.
Yo no soy quién para subrayar que es cierto,
pero quien dijo esto lo hizo con la mejor intención.
Yo no sé cuántos se han valido en los fines
para aprovechar los medios y llevarse su porción.
Pero ocurre que cerramos los caminos
cuando a aquel que nos los muestra
va cambiado de opinión.
La verdad está en la nación que tenemos
para que hace tanta falta otra señal.
Si el malestar es de todos,
la protesta es la evidencia de lo sucio
que no se puede tapar.
Y si no, ¿cómo se aprende a caminar?
Que onda entonces con la canción de protesta
la he buscado y me encontré esta conclusión:
mientras diga lo que vea,
mientras tenga una opinión que levanto y que sostengo,
¿cómo aprendo a decir no?
Es natural en este sitio y estos tiempos,
que la protesta acompañe mi canción.
Da Canção de Protesto
O que se diz do cantor de protesto
que a rebeldia que havia se transformou
que vestiu terno e gravata,
que tem seu diploma
como título de nobreza, que já passou.
Que encontrou um lugar onde renegava,
se tornando no final o que tanto protestou.
O que se pensa da canção de protesto
que era inútil e no final se comprovou
que hoje não traz nada novo
que não está na moda e que ficou
lá com o passado e com os sonhos
que fez andar.
Que é a sujeira dos anos 60
que acabaram os hippies
que isso, que aquilo e muito mais.
Que se canta e revive velhas glórias
que se guarda com seu estojo em um canto
canto de contradições que começava nos outros
como tudo que marcha para trás.
Que a protesto é uma enganação
que é para perder tempo e fantasiar
que se é socialista e que de novo
vem atrapalhar com esses pobres
que não querem trabalhar.
E que essa calamidade já está velha.
Faz tempo que se ouvem essas vozes
dessa forma ganharam sua razão
com tantos maus exemplos diria que seus
relatórios são os mesmos e quem se lembra
que tinham direção.
Que canções e cantores se queixavam
desse mundo em que habitamos
para torná-lo algo melhor.
Quando ao idiota mostraram a lua,
só conseguiu ver o dedo de quem a apontou.
Eu não sou quem para sublinhar que é verdade,
mas quem disse isso fez com a melhor intenção.
Eu não sei quantos se aproveitaram nos fins
para usar os meios e levar sua parte.
Mas acontece que fechamos os caminhos
quando aquele que nos mostra
muda de opinião.
A verdade está na nação que temos
para que faz tanta falta outro sinal.
Se o mal-estar é de todos,
a protesto é a evidência do que é sujo
que não se pode esconder.
E se não, como se aprende a andar?
Que onda então com a canção de protesto
a procurei e encontrei esta conclusão:
enquanto disser o que vejo,
enquanto tiver uma opinião que levanto e que sustento,
como aprendo a dizer não?
É natural neste lugar e nesses tempos,
que a protesto acompanhe minha canção.