395px

Como Quem Sabe, Sabe

Fernando Delgadillo

De Como El Que Sabe Sabe

Al fin de esta cantaleta
brincoteó hasta mi lugar,
se dio una hábil marometa
y me invitó a participar.

-Ande, anímese.-Me dijo-
¿qué tiene usted que agregar?
A lo que yo respondí:
-nada hombre nada ¡qué va!

Siga usted, cuéntelo todo,
diga lo que quiera y más;
yo esperaré mi momento,
ya le atraparé algún cuento
y entonces sí que me oirá.

-Pamplinas- Dijo-
futesas, amenazas nada más.
Y siguió hablando patrañas.

Yo aguardaba silencioso
maquinando un tenebroso
maquinando un tenebroso
plan astuto y arriesgado.
Obstinado y peligroso
con heroísmo suicida
juré desenmascararle
aunque perdiera la vida.

Él, en tanto, se expresaba
como gran conversador.
Y le oí lo que esperaba,
de las mentiras la peor.

Que fue invitado una mañana
de un gran investigador,
y que era financiadora
la agrupación cortesana.

Que asistió al experimento
en el que habían descubierto
pues que la tierra era plana
y que era todo de momento.

Pero yo escuchaba atento
y dominando otras teorías
taché de supercherías
sus embustes y sus cuentos
y le interrumpí:

-Momento caballero, son habladas;
he aquí una persona culta
a la que mantienen callada
por el uso de la fuerza.
Pero anuncio que esta farsa
voy a desacreditar.

Yo levantaré el suspenso
de mi velo de silencio,
y que brille la verdad
como una espada vengadora
que en mano conocedora
siempre infunde claridad.

Sepan hoy pues, los amantes
de la ciencia y la cultura,
que en un pliegue de mi capa
y donde faltan seis costuras,
guardo escondido un real mapa
de la Tierra y sus contornos.

De los viajes y retornos
de intrépidos navegantes
que aportan interesantes
descubrimientos por mar, y,
que ante tanta concurrencia
valdría la pena aclarar.

El plano que ven ustedes
tiene una forma indicada de mirarse
y a la que ha llamado el rey
La Cartografía Explicada.

Y, éste es el modo correcto
de estudiar cartografía:
el sur, debe estar abajo,
el norte... creo que es arriba,
y el oriente y el poniente
a su extremo cada cual.

Y el mundo debe observarse
conforme a la nueva ley,
porque así lo manda el rey,
desde un plano vertical.

Y, una vez puestos de acuerdo
en estos simples pormenores,
vamos al grano señores
y aclaremos este enredo.

La teoría de que la Tierra
es plana fue considerada
llamémosle obscurantista,
hoy, vetusta y retrasada.

Y, observen mi mapa atentos.
Antes, no me digan nada.
Notan ustedes lo mismo
que tengo ante la mirada...
pues, que la Tierra es cuadrada
y es todo cuanto sabemos.

Se oyeron gritos de miedo
y risas de incredulidad,
porque a veces la verdad
aturde y causa revuelo
si se expone así sin nada.

Pero ahí había una mirada
que observaba con recelo
la veracidad reciente y
contundente de mi plano.

Que ondeaba como señal,
en esa tarde de verano
en que se acercó e profano
conde Bruno del Breñal.

Y me dijo: -así que tiene
un mapa mundi en su poder,
le exijo que me deje ver
si es un plano autorizado,
que hoy en día y por todos lados
graban lo que más conviene.

Yo le dije: - aquí lo tiene caballero,
échele un ojo,
y no me permita el enojo
de tener pues que guardarle
antes de que se convenza.
Conque acérquese a mirarle
y dígame ¿qué es lo que piensa?

Se me acercó sin tardanza
y se colocó a mi lado,
lo miró con desconfianza
y dijo algo perturbado.

-Pues tiene el nombre del rey,
y de muchos concejales,
y creo que también usted
tiene quince emblemas reales.

¿Quién es usted? -Me indagó-,
nada tengo que decirle- Respondí-,
esa pregunta debió hacerla
antes de irse de la boca,
sí señor, a tal extremo
que en vez de participante del saber,
parece el dueño.

Lo miré frunciendo el ceño
e iba sobre él sin tardanza,
más se atravesó un pequeño
que interrumpió mi venganza.

Siempre he respondido atento
las preguntas de los niños,
así que voltee a mirarle
y le pregunté:

-¿Qué te pasa hijo?, di
¿qué te tiene intrigado?
A lo que el rapaz me dijo
con sus escasos siete años.

-Óigame, pues yo no creo
vivir en un mundo acostado,
porque entonces si así fuera
no podría escupir parado.

Ni tendría yo la mollera
para arriba y el tamaño
no sería cuestión de altura,
sino de gordura y de ancho.

Ah, y no me vuelva a decir hijo,
tendría yo que estar tarado.
y corrió con sus papás,
a donde ya no le vi más.

Yo le escuchaba paciente
e iba a contestarle cuando
vine de pronto a acordarme
que eso no lo había pensado.

Y muchos menos preguntado al rey
en el momento cuando
me entregara la teoría
de La Cartografía Cuadrada.

Nadie le criticó nada
ni dijo esta boca es mía .
De modo que estaba a punto
de brillar por mi insapiencia,
cuando entre la concurrencia
surgió una voz conocida,
y era la del conde Bruno
que iluminado decía:

-Su teoría es muy acertada
y aún si la Tierra es cuadrada,
¡Diablos! no tiene por eso
que perder su cara plana.
A esto le llamo progreso.

Y acostó e mapa en el suelo
y dijo que las dos teorías
se unían ambas, y explicábanse
notable mejoría.

Y vino a preguntar de nuevo...
-¿o no es así compañero?
-Bueno, supongo que sí.-Corroboré-,
este... más o menos.

Y entonces lo que me dijo
me acabó de convencer.
-No me venga con modestias,
-exclamó-.No se haga el tonto,
no olvide las consecuencias
de antiguas interrupciones.

Caballeros, venga venga
un fuerte aplauso cariñoso
a este gran hombre de ciencia,
que domina planisferios
y cartografías modernas.

Y entonces, y ante ese aplauso
yo también me presenté,
y así finiquita el cuento:

Hombre letrado por ley
y por si no me conocieran...
Marcabrú, juglar del rey.

Como Quem Sabe, Sabe

Finalmente, dessa cantoria
brincou até meu lugar,
fez uma marometa habilidosa
me convidou pra participar.

-Vai, anima-se.- Ele disse-
O que você tem a acrescentar?
Ao que eu respondi:
-nada, cara, nada! Que nada!

Continue você, conte tudo,
diga o que quiser e mais;
eu vou esperar meu momento,
já vou pegar alguma história
e então sim, você vai me ouvir.

-Papagaiadas- disse-
bobagens, ameaças, só isso.
E continuou falando besteiras.

Eu aguardava em silêncio
maquinando um plano tenebroso,
maquinando um plano tenebroso
astuto e arriscado.
Obstinado e perigoso
com heroísmo suicida
jurei desmascará-lo
ainda que perdesse a vida.

Ele, enquanto isso, se expressava
como um grande conversador.
E ouvi o que esperava,
das mentiras, a pior.

Que foi convidado uma manhã
por um grande pesquisador,
e que era financiadora
aquela turma de nobres.

Que participou do experimento
em que descobriram
que a terra era plana
e que era tudo de repente.

Mas eu ouvia atento
e dominando outras teorias
tachei de supercherias
seus embustes e suas histórias
e o interrompi:

-Um momento, senhor, são falácias;
aqui está uma pessoa culta
a qual mantêm calada
pelo uso da força.
Mas anuncio que essa farsa
vou desmascarar.

Eu levantarei o suspense
do meu véu de silêncio,
e que brilhe a verdade
como uma espada vingadora
que em mão conhecedora
sempre traz clareza.

Saibam hoje, pois, os amantes
da ciência e da cultura,
que em um bolso da minha capa
e onde faltam seis costuras,
guardo escondido um mapa real
da Terra e seus contornos.

Dos viagens e retornos
de intrépidos navegantes
que trazem descobertas interessantes
do mar, e,
que diante de tanta gente
valeria a pena esclarecer.

O plano que vocês veem
tem uma forma específica de ser visto
e a que o rei chamou
de A Cartografia Explicada.

E, este é o modo correto
de estudar cartografia:
o sul deve estar embaixo,
o norte... acho que é em cima,
e o oriente e o ocidente
a cada extremo, cada um.

E o mundo deve ser observado
conforme a nova lei,
porque assim manda o rei,
de um plano vertical.

E, uma vez que nos acertamos
nesses simples detalhes,
vamos ao que interessa, senhores
e esclareçamos esse emaranhado.

A teoria de que a Terra
é plana foi considerada
vamos chamá-la de obscurantista,
hoje, ultrapassada e atrasada.

E, observem meu mapa atentos.
Antes, não me digam nada.
Vocês notam o mesmo
que eu tenho diante dos olhos...
pelo que a Terra é quadrada
e é tudo que sabemos.

Gritos de medo se ouviram
e risadas de incredulidade,
porque às vezes a verdade
atordoa e causa alvoroço
se exposta assim, sem mais.

Mas havia um olhar
que observava com desconfiança
a veracidade recente e
contundente do meu plano.

Que tremulava como sinal,
naquela tarde de verão
quando se aproximou o profano
conde Bruno do Breñal.

E me disse: -então você tem
um mapa-múndi em seu poder,
eu exijo que me deixe ver
se é um plano autorizado,
que hoje em dia e por toda parte
registram o que mais convém.

Eu disse: - aqui está, senhor,
veja com atenção,
e não me faça ficar bravo
de ter que guardá-lo
antes que você se convença.
Então, aproxime-se para olhar
e me diga o que pensa?

Ele se aproximou sem demora
e se colocou ao meu lado,
olhou com desconfiança
e disse algo perturbado.

-Pois tem o nome do rei,
e de muitos conselheiros,
e acho que também você
tem quinze emblemas reais.

Quem é você? -me indagou-,
nada tenho a lhe dizer- respondi-,
essa pergunta deveria ter feito
antes de sair pela boca,
sim, senhor, a tal ponto
que em vez de participante do saber,
parece o dono.

Olhei para ele franzindo a testa
e fui pra cima dele sem demora,
más um pequeno se atravessou
que interrompeu minha vingança.

Sempre respondi atento
as perguntas das crianças,
sendo assim, me virei para olhar
e perguntei:

-O que te acontece, filho?, diga
o que te intriga?
Ao que o garoto me disse
com seus escassos sete anos.

-Oiga, pois eu não acredito
viver em um mundo deitado,
porque então, se assim fosse
não poderia cuspir em pé.

Nem teria eu a cabeça
para cima e o tamanho
não seria questão de altura,
sino de gordura e de largura.

Ah, e não me chame de filho de novo,
teria que estar maluco.
e correu com seus pais,
aonde já não o vi mais.

Eu o ouvia paciente
e ia responder-lhe quando
de repente me lembrei
que isso não tinha pensado.

E muito menos perguntado ao rei
no momento em que
me entregou a teoria
da A Cartografia Quadrada.

Ninguém criticou nada
nem disse esta boca é minha.
De modo que estava prestes
a brilhar por minha ignorância,
quando entre a multidão
surgiu uma voz conhecida,
e era a do conde Bruno
que iluminado dizia:

-Sua teoria é muito acertada
e mesmo que a Terra seja quadrada,
-Que diabos! não tem por isso
que perder sua cara plana.
A isso chamo progresso.

E estendeu o mapa no chão
e disse que as duas teorias
se uniam e se explicavam
notável melhoria.

E veio perguntar de novo...
- ou não é assim, parceiro?
-Bem, suponho que sim.- confirmei-,
este... mais ou menos.

E então o que me disse
me convenceu de vez.
-Não venha com modéstias,
-exclamou-. Não se faça de tonto,
não esqueça as consequências
de antigas interrupções.

Senhores, venham, venham
um forte aplauso carinhoso
a este grande homem de ciência,
que domina planisférios
e cartografias modernas.

E então, e diante desse aplauso
eu também me apresentei,
e assim termina a história:

Homem letrado por lei
e se por acaso não me conhecem...
Marcabrú, jogral do rei.