395px

Depois das Seis

Fernando Delgadillo

Despues De Las Seis

Tu nombre era a diario como atardecer
para musitarse en secreto
Después de las seis

Y evocaba al grave, sombrío, cielo gris
que hoy da un cierto aire melancólico
al viejo jardín.
El jardín que antaño venía a visitar
a pasar las tardes y otras horas más
a la sombra del pino
y a oír de la fuente el cantar cristalino.
Recuerdo esos días
con la premonición de tu nombre
contado siempre a media voz.
La hoja murmuraba, la fuente también
el viento ensayaba un tranquilo vaivén.
Libélulas y escarabajos castaños
tu nombre volaba liberando encantos
los unos monótonos y delicados
los otros fantásticos y equilibrados.
Qué distinto es hoy que el otoño llegó
y descompuso de un soplo a la flor.
Y la hoja se vistió
galas de mariposa y se alejó
flotando escarlata en un rizo
de sol para clamar después:
ay, yo soy, soy yo, ay
vela, canto, llanto, seco y de papel.
Hoy se terminó Noviembre
y mañana irá a salir el sol
y se irá en la tarde como hoy se marchó
Y comenzarán las hojas
de ver a tu nombre bajo otro color.
Comienza la noche los juegos de sombras
con el cadencioso caer de las hojas.
Y entonces repito tu nombre en secreto
porque si lo guardo me quema en mi pecho.
Tu nombre es poemario de cosas guardadas
que una vez abiertas saltan liberadas
la unas monótonas y delicadas
las otras fantásticas y equilibradas.
Y hoy que el jardín es en rojos y cafés
un vestido que alcanza mis pies
fui la hoja que vistió
galas de mariposa y se alejó
flotando escarlata en un rizo
de sol cuando era otoño rey.
Ay, yo soy, hoy soy, ay,
como la hoja seca, quejas del papel.

Tu nombre es a diario como atardecer
para musitarse en secreto,
Después de las seis.

Depois das Seis

Teu nome era todo dia como o entardecer
para sussurrar em segredo
Depois das seis

E evocava o céu cinza, sombrio e sério
que hoje dá um certo ar melancólico
ao velho jardim.
O jardim que antigamente eu vinha visitar
para passar as tardes e outras horas mais
à sombra do pinheiro
e ouvir da fonte o canto cristalino.
Lembro desses dias
com a premonição do teu nome
sempre sussurrado.
A folha murmurava, a fonte também
o vento ensaiava um tranquilo vai e vem.
Libélulas e besouros marrons
tu nome voava liberando encantos
uns monótonos e delicados
outros fantásticos e equilibrados.
Como é diferente hoje que o outono chegou
e desfez de um sopro a flor.
E a folha se vestiu
com trajes de borboleta e se afastou
flutuando escarlate em um rizo
de sol para clamar depois:
ai, eu sou, sou eu, ai
vela, canto, choro, seco e de papel.
Hoje se acabou Novembro
e amanhã o sol vai nascer
e se irá na tarde como hoje se foi
E começarão as folhas
a ver teu nome sob outra cor.
Começa a noite os jogos de sombras
com o cadenciado cair das folhas.
E então repito teu nome em segredo
porque se eu guardar me queima no peito.
Teu nome é um poemário de coisas guardadas
que uma vez abertas saltam liberadas
umas monótonas e delicadas
outras fantásticas e equilibradas.
E hoje que o jardim é em vermelhos e marrons
um vestido que alcança meus pés
fui a folha que vestiu
trajes de borboleta e se afastou
flutuando escarlate em um rizo
de sol quando era outono rei.
Ai, eu sou, hoje sou, ai,
como a folha seca, queixas do papel.

Teu nome é todo dia como o entardecer
para sussurrar em segredo,
Depois das seis.

Composição: